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Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2008

Domingo de cine

Este domingo 24 de febrero me acerqué al centro comercial Metro Center, ubicado en la avenida Baralt, justo en una de las salidas del Metro en Capitolio, el sitio estaba lleno de personas, en su mayoría jóvenes veinteañeros. Es interesante ver cómo en Caracas las personas utilizan estos espacios para distraerse. Los parques y las plazas ya no funcionan como lugares públicos. Los edificios comerciales conforman el nuevo estilo de diversión de los capitalinos. Al entrar se nota la presencia coercitiva de los vigilantes privados quienes observan con vehemencia a los transeúntes. Yo me dirigí a los cines que quedan en el piso verde (los vigilantes lo llaman así), mi intención era ver un documental venezolano titulado MARÍA LIONZA, ALIENTO DE ORQUÍDEAS.

Cuando llegué en compañía de un amigo a las salas, me puse a hacer la cola para adquirir las entradas, cuyo costo fue de 10 Bs. F. Durante la espera en la fila me percaté de algo. Todas las personas que entarian a cualquiera de las salas lle…

A mi Padre

ESO OCURRIÓ UN VEINTICUATRO DE SEPTIEMBRE DE DOS MIL CUATRO… (2004)


¡Día fatal! Murió mi papá. Se dice fácil, se asume terrible.
Sus movimientos reiterados de ir y volver no me dejan otra imagen. Hombre fuerte. Espera del último aliento. Se me caen las realidades. Gente apiñada que respira caliente. El se torna sudoroso. Mis hermanas sollozan. Mi mamá no lo cree. Así es la agonía de la espera. ¿Por qué? ¡No soy tan necio! No pregunto por qué te mueres. Me cuestiono nuestra capacidad de resistencia frente al poder de la muerte.

¡Día fatal! Murió mi papá. Se dice fácil, se asume terrible.
El calor empegosta. Se sube por la frente y baña mis ojos. Mucha gente desconocida. Rostros compungidos. ¡Estampa dura! Soy un bebé. No tengo brazos. No tengo manos. A todos les duele y me miran sin disimular su pena. Su cabeza de izquierda a derecha. Escribo y lloro. Lloro y no escribo. Lo digo sin dignidad de hombre: amé a mi “socio”, él me llamaba así. Algo se rompió entre nosotros. Ahora es débil, ahor…

Echadas "pa´lante"

Hace poco estuve sentado en la plaza Juan Pedro López, aquél mamotreto de cemento que se encuentra detrás del Banco Central de Venezuela en la avenida Urdaneta, o si lo prefieren frente al vilipendiado Ministerio del Poder Popular para la Educación en la esquina de Salas en la parroquia Altagracia. La plaza es relativamente cómoda. Es un espacio de esparcimiento en pleno centro de Caracas. El lugar no cuenta con muchos árboles, sólo existen arbustos de mediano tamaño, los cuales no protegen mucho de los rayos del Sol. No obstante, sirve para descansar y distraerse de los ataques convulsos de nuestra urbe. Yo me senté hacia el norte de la plaza. Eran aproximadamente las 5 pm de la tarde. Enfrente de mi habían unas niñas jugando con una pelota. No sé si estaban acompañadas. La gente pasaba por los lados de la plaza. La mayoría de las personas reflejaban cansancio y estres, tal vez como corolario a su jornada de trabajo. Los venezolanos somos personas "echadas pa`lante". En mi …

Nazareno de San Pablo

El limonero del señor
Andrés Eloy Blanco (1897-1955)

En la esquina de Miracielos agoniza la tradición.

¿Qué mano avara cortaría el limonero del Señor...?

Miracielos; casuchas nuevas, con descrédito del color;antaño hubiera allí una tapia y una arboleda y un portón.

Calle de piedra; el reflejo encalambrado de un farol;hacia la sombra, el agua fuerte abocetada de un balcón, a cuya vera se bajara, para hacer guiños al amor, el embozo de Guzmán Blanco

En algún lance de ocasión.

En el corral está sembrado, junto al muro, junto al portón, y por encima de la tapia hacia la calle descolgó un gajo verde y amarillo el limonero del Señor.

Cuentan que en pascua lo sembrara, el año quince, un español, y cada dueño de la siembra de sus racimos exprimió la limonada con azúcar para el día de San Simón.

Por la esquina de Miracielos, en sus Miércoles de dolor, el Nazareno de San Pablo pasaba siempre en procesión.

Y llegó el año de la peste; moría el pueblo bajo el sol;con su cortejo de enlutados pasaba al trote …

Basílica de Santa Teresa en Caracas

En época de la colonia existía en Caracas, en la esquina de San Felipe, un pequeño oratorio fundado por el bien recordado Padre Ramón Palacios y Sojo; su construcción era sencilla y si su recuerdo persiste en nuestros días se debe a los hermosos cipreses que adornaban su jardín. El Cabildo Eclesiástico de Caracas autorizó su construcción en el año 1764

En 1870 el General Antonio Guzmán Blanco, para cumplir con su programa de transformación urbana, la hizo demoler para levantar en el mismo sitio una iglesia que él llamó de Santa Ana en recuerdo a su esposa doña Ana Teresa, nombre que perduro hasta 1876 en que fue cambiado por el de Santa Teresa. Suponemos que esta iglesia la hizo edificar Guzmán con el objeto de hacerse perdonar de los caraqueños el haber derribado el templo de San Pablo.Para levantarla, el caudillo tuvo la inteligencia de nombrar a un hombre que reunía las complejas habilidades de ingeniero y arquitecto: Juan Hurtado Manrique. El estilo escogido por este famoso arquite…

Cuento infantil

EL NIÑO Y LA FLOR
Luis Caisés
(Cuba)

El hijo del hombre más rico del lugar sembró una planta, que luego de muchos cuidados de su parte sólo dio una flor, flor que como todas de las flores de un día, a poco se marchitó y comenzó a deshojarse. Y no había terminado de caer el último pétalo, cuando su dueño enfermó y quedó postrado en cama.
Entonces el hombre más rico del lugar, hizo traer a los mejores médicos del mundo, quienes se aparecieron con elixires que curaban los achaques del riñón, el hígado, los huesos y la sangre. Sabios doctores que luego de estudiar el extraño mal que aquejaba al enfermo, se dieron por vencidos. De nada servirían las pócimas a quien ya no quería vivir, después de perder lo único que había conseguido por si mismo. Y hondamente conmovidos, los médicos se fueron por donde habían llegado.
Entonces el hombre más rico del lugar hizo traer a los mejores jardineros del mundo, aquellos que luego de de múltiples injertos, y años de paci…

consideraciones acerca del cuento

Aspectos del cuento
Julio Cortázar

Puesto que voy a ocuparme de algunos aspectos del cuento como género literario, y es posible que algunas de mis ideas sorprendan o choquen a quienes las lean, me parece de una elemental honradez definir el tipo de narración que me interesa, señalando mi especial manera de entender el mundo.

Casi todos los cuentos que he escrito pertenecen al género llamado fantástico por falta de mejor nombre, y se oponen a ese falso realismo que consiste en creer que todas las cosas pueden describirse y explicarse como lo daba por sentado el optimismo filosófico y científico del siglo XVIII, es decir, dentro de un mundo regido más o menos armoniosamente por un sistema de leyes, de principios, de relaciones de causa y efecto, de psicologías definidas, de geografía bien cartografiadas. En mi caso, la sospecha de otro orden más secreto y menos comunicable, y el fecundo descubrimiento de Alfred Jarry, para quien el verdadero estudio de la realidad no residía en las leyes s…

El carnaval en los Próceres

Ayer domingo 3 de febrero me acerqué junto con mi hermana y mi sobrino al famoso paseo caraqueño de Los Próceres. Era día de carnaval. A mi sobrino lo disfrazaron. Al llegar al sitio me dí cuenta lo limpio que se encontraba. A los que habitamos Caracas nos sorprende-aunque parezca una rareza- un lugar limpio y sin basura. Lamentablemente, nos acostumbramos a ver montañas de desperdicios en plenas avenidas centrales. Los indigentes, ahora llamados nómadas, contribuyen a la suciedad de la urbe. Ellos se meten dentro de los contenedores y arrojan toda la basura hacia la calle. Aquí hago un paréntesis, a mi me parece que estas acciones de ensuciar las calles corresponde a un plan bien configurado. Creo que es un plan político. Caracas se ensucia más cuando se aproxima alguna elección electoral y acoto que este año viene la de gobernadores, alcaldes y diputados. No sé dejo esto para su reflexión. Retomando el punto de Los Próceres, digo que este hermoso paseo construido por el dictador Mar…

Los mototaxis, un peligro para la ciudad.

Por toda Caracas ha proliferado una tribu urbana: se trata de los mototaxis. Son taxistas cuyo vehiculo de transportación son las motocicletas. Muchos caraqueños pagan los servicios de estos trabajadores, claro en una urbe tan convulsa como la nuestra, donde el tráfico se hace insoportable a cualquier hora del día, es lógico y necesario tomar una moto como medio de transporte para poder llegar temprano a nuestros destinos. Los motociclistas se arrojan por las calles salvando cualquier obstáculo, de hecho, todo aquél que ha visto a estos conductores sabe que sus peripecias y atrevimientos al conducir ponen en riesgo la vida de quienes se les atraviesen. Ellos no acatan para NADA la normativa de tránsito, se meten por cualquier rendija, incluso se montan en las aceras peatonales en contravía, por supuesto esto es propio de personas sin cultura vial y de aquellos que pareciera no interesarle la vida de otros.

Si alguien se introduce en la jungla salvaje del centro de la ciudad, por ejempl…

El albatros

El albatros
por Charles Baudelaire


La gente marinera, con crueldad salvaje,
suele cazar albatros, grandes aves marinas
que siguen a los barcos, compañeros de viaje,
blanqueando en los aires como blancas neblinas.

Pero apenas los dejan en la lisa cubierta
¡ellos, que al aire imponen el triunfo de su vuelo!
sus grandes alas blancas, como una cosa muerta,
como dos remos rotos arrastran por el suelo.

Y el alado viajero toda gracia ha perdido,
y como antes hermoso, ahora es torpe y simiesco,
y uno le quema el pico con un hierro encendido
y el otro cojeando mima su andar grotesco.

El Poeta recuerda a este rey de los vientos
que desdeña las flechas y que atraviesa el mar;
en el suelo, cargado de bajos sufrimientos,
sus alas de gigante no le dejan andar.