lunes, 6 de marzo de 2017

UNA CANCIÓN DE TANGO

Cortesía de Luis Silva
Por Bruno Mateo

¡Cuidado! Nos lo pidieron vivo, dijo un hombre. No queremos que se nos vaya a morir el cieguito. La risa se escuchó a lo ancho del galpón. Esos estertores de animosidad golpearon en sus oídos como si fueran tambores guerreros. Aquel lugar le era desconocido. Deseó escapar. Las manos atadas se lo impedían. La primera vez que oyó la voz del hombre fue en su casa. El teléfono, aparato maldito como muchas veces lo llamó, no dejó de repicar en toda la mañana. Creyó que era un juego. ¿Qué es lo que quieren de mí?, preguntó. No hubo respuesta. Sintió miedo. Siempre lo ha sentido. Nadie le creería si dijera que también siente temor. Pensarían que sólo es una posición esnobista o acaso una suerte de onanismo intelectual. Se impuso el silencio. ¡Aquí lo tiene! , dijo la voz que lo atemoriza. La quietud cedió paso a una acalorada discusión. Un golpe seco de una puerta que se cierra.

El hombre amarrado con los brazos pegados a su espalda no aguantó más y se echó a llorar. Pensé que no eras humano, escuchó a alguien. Se oía como su abuela. La que en las noches le leía en lengua extranjera. Unas manos delicadas comenzaron a desatarlo. Pudo sentir la respiración caliente sobre su rostro de hielo. La mirada de aquella persona era tan intensa que por un momento clarificó su imagen. Sus lágrimas lo avergonzaron. Nunca lo habían visto llorar, ni siquiera recibir tantos premios en su vida logró hacerlo. El sabía que su fin había llegado. Lo intuyó. Siempre quiso que su “agosto 25, 1983” llegara. Unos labios esponjosos se detuvieron en su añejada mejilla. El olor que emanaban le recordó  su bella tierra argentina preñada de pampas y de nobles gentes. Recibió un beso. Un gesto cálido acaso un instante detenido. Una canción de tango. Un compás entre la vida y la muerte. ¡No llores! Haz lo que tienes que hacer, dijo con su acostumbrada altanería.

***

Al día siguiente se leyó en los principales diarios del mundo: ASESINARON A JORGE LUIS BORGES.

Caracas, Venezuela.
Sin fecha deterrminada

domingo, 5 de febrero de 2017

Me comí la Reina pepeada.


Por Bruno Mateo
@bruno_mateo



El pasado 02 de febrero de 2017 se presentó a sala llena el montaje de “Reina Pepeada” de Román Chalbaud bajo la Dirección general y puesta en escena de Jorge Souki , Producción general de Carlos Díaz y Producción ejecutiva de Douglas Palumbo, Alberto García y Jorge Souki en el B.O.D Centro Cultural. Un montaje lleno de hilaridad de principio a fin. El momento histórico de la obra lo situamos en la democracia bipartidista representativa donde el personaje de Casilda interpretado por Caridad Canelón añora la presencia de Rómulo Betancourt como supuesto salvador de Venezuela.  Casilda vive con su hija Reina, que es interpretado por Norkys Batista, en una casa que se encuentra encima de la arepera La Reina Pepeada, allí trabajan con un gai afeminado de nombre Juan De Mata, interpretado por Oswaldo Maccio. La arepera está situada muy cerca de lo que se llamó el Congreso Nacional. Reina tiene como marido a Benito interpretado por Aroldo Betancourt y un hijo malandro  llamado Alberto, encarnado por Eulices Alvarado. Los otros personajes que pululan por la “Reina Pepeada” son Romerito llevado a escena por el actor Djamil Jassir; Carlos, interpretado por Homero Díaz y la participación especial de Carlos Sánchez Torrealba como Jeremías.

Al entrar a la sala de teatro vemos una imponente y muy bien hecha escenografía, diseñada por Ricardo Morales, una estructura funcional para la puesta en escena, con colores que no distraen la escena; el juego de iluminación de José Jiménez nos lleva a cada ambiente y a cada momento del día; en cuanto al vestuario de los años ochenta, diseñado por Angélica “Queca” Gómez Castro, lo encuentro muy adecuado en cuanto a sus colores chillones y detalles como las hombreras. El significante de la escena está muy bien cuidado e investigado.

De las actuaciones puedo decir que el conjunto de la troupé estuvo a la  altura de una armónica conjunción de adecuadas interpretaciones. Cada uno de los actores demostró con sus personajes la asimilación del texto de Chalbaud. Los histriones jugaron en el escenario entre ellos. Cada quien logró su momento de brillo sin opacar a su compañero. Caridad Canelón se desplazó en el escenario con mucha veteranía y supo atrapar al público desde su primera aparición en escena. De Norkys Batista puedo decir que quedé  sorprendido porque veo cómo ha crecido como actriz en las tablas, demostró que no sólo sabe hacer su trabajo en la Tv sino que se ha puesto a la altura de las exigencias del teatro, el actor Oswaldo Maccio fue la delicia del público con su personaje Juan de Mata, revolucionó la sala con sus peripecias y su voz chillona, su interpretación del gai, que por las noches imita en discotecas de ambiente a Gloria Stefan, fue muy bien ejecutada. ¡Mis parabienes para Maccio! En general, todos los comediantes, en conjunto consiguieron deleitar a la audiencia asistente porque entre ellos prevaleció el juego, elemento estructurador del teatro.

El texto de Chalbaud es una crítica a los políticos por no resolver los asuntos del pueblo que los escogió, vemos como la gente, en este caso el personaje de Casilda, se aferra a alguien como si fuera un Mesías que le va a solucionar sus problemas. Casilda y Reina son oriundas de algún pueblo de Venezuela y tienen la esperanza de que si se trasladan a Caracas, la Capital, todo irá mejor y, realmente, se convierten en seres marginados del Sistema.

La “Reina Pepeada” De Chalbaud dirigida por Souki es una excelente opción en esta temporada de teatro 2017.

sábado, 21 de enero de 2017

Un momento para soñar




por Bruno Mateo


(Un salón lleno de plantas, grupo de niños y niñas. Una maestra con estampa de buena persona, amable y dulce. Una niña se destaca por entre los demás. Su nombre es Cipriana. Es una niña negra de unos nueve años.  Los niños y niñas están sembrando plantas en diferentes potes de todos tamaños)
Cipriana: ¡Maestra!... ¡Maestra! (El grupo de niños y niñas no permite que su voz se oiga. Mucho ruido. Cipriana grita) ¡Maestra! (La maestra voltea)
Maestra: (En tono amable) ¿Qué pasa Cipriana? ¿Por qué gritas de esa manera? No soy sorda ( Los demás niños y niñas ríen)
Cipriana: Es que no me dejan hablar. Ellos hacen mucha bulla.
Maestra: ¡Está bien! Dime ¿Qué quieres?
Cipriana: (Con una planta en la mano dentro de su pote) Esta planta está como muerta.
Maestra: Es que no le has echado suficiente agua… A ver (toma la planta) Las plantas necesitan agua, luz, tierra y vitaminas para crecer sanas y fuertes.
Cipriana: Como nosotros, ¿verdad?
Maestra: ¡Sí! Tienes toda la razón mi querida Cipriana. Los niños y niñas, al igual que a las plantas, se les deben cuidar mucho para que crezcan y hagan de nuestro planeta Tierra un mundo mejor. (Todos se sientan alrededor de la maestra) Ustedes son lo más importante. Porque de ustedes depende la armonía y el progreso de nuestro país. Siempre debemos soñar con cosas lindas para todos por igual.
Cipriana: Pero yo no soy igual que los varones.
Maestra: Por supuesto, Cipriana. Tú eres niña y ellos son varones.
Cipriana: ¿Entonces?... No entiendo.
Maestra: Escucha. Todos los seres humanos. Niños y niñas, mujeres, y hombres, ancianos y ancianas, muchachos y muchachas tenemos los mismos derechos a soñar un mundo mejor.
Cipriana: Maestra y ¿cómo se hace eso de soñar?
Maestra: ¿Soñar? Soñar es cerrar los ojos y ver otros mundos. Otras cosas. Es ver, por ejemplo: un perro con alas, ver tu plaza llena de árboles llenos de frutas, ver que las calles de tu ciudad estén limpias, ver a todo el mundo  sonreír.
Cipriana: Entonces mi matica (Abraza su planta) no puede soñar, porque ella no tiene ojos para cerrarlos.
Maestra: Es cierto, Ciprianita, pero tu puedes imaginar que los tiene.
Cipriana: Entonces puedo imaginar todo lo yo quiera. Es como un gran teatro de luces, bailes, colores, música, personas, a usted y a mi matica.
Maestra. ¡Exactamente! Es un teatro lleno de arte. Vamos a cerrar los ojos por unos minutos (Todos obedecen las órdenes) Imaginen un escenario.
Cipriana; ¿Cómo el auditorio de la Escuela?
Maestra: ¡Así es! Imaginen el auditorio de la escuela o si quieren imaginen cualquier calle. Por ejemplo, la calle donde ustedes viven. Respiren profundo (Los niños y niñas obedecen alegres) Ahora escuchen una voz agradable que les dice hermosas palabras.  A esas palabras se le conocen como Poesía (Se recita un poema. Después que finaliza el poema) Ahora viene  algo bello. Sonidos hechos por diferentes instrumentos. Eso es la música. ¿La sienten?
Cipriana: ¡Qué lindo se oye! Me gusta la música.(Tocan la pieza escogida. Al finalizar la maestra continua) Pero no abran los ojos, porque nos falta algo… ¿qué será?... Cipriana, ¿qué nos falta? Piensa.
Cipriana: ¡Ya sé! Nos falta el baile (Comienza el baile. Al finalizar. Todos abren los ojos. Suspira) ¡Maestra!
Maestra: Dime.
Cipriana: Qué bello es soñar. Ojalá que nunca dejemos de soñar.
Maestra: ¿Les gustó el viaje al mundo de las artes y los sueños?
Cipriana: A mí me encantó.
Maestra: Los sueños son deseos. Nos ayudan a crecer, así como el agua, la luz y la tierra ayudan a las maticas a crecer, así las artes ayudan a desarrollar el mundo hasta convertirlo en un lugar hermoso.
Cipriana: Nunca dejaré de imaginar ni soñar.
Maestra: Nunca debemos dejar de soñar por un futuro mejor (Todos los niños y niñas aplauden con alegría. Apagón)

Final.

SACVEN No. 9070
Caracas, junio 2008.



martes, 27 de diciembre de 2016

Carnaval sin fin



Original de Bruno Mateo.

No sé si soy yo o es la gente, pero no los conozco; antes, mucho antes sí los conocía, eran cercanos, nos reíamos, comíamos juntos, salíamos de día y noche en una especie de orgía de felicidad. Siempre creí que el tiempo se detendría en ese conticinio de alegrías y de juventud. Ahora los veo, ahora me veo y no sé ni dónde estoy. Es un cuadrado. Es un triángulo. Es un círculo. Sea lo que sea no soy yo, ¿o sí? ¿Cuánto ha pasado? ¿25 años? ¿27 años? Era muy joven para creerlo, pero si desde mis quince lo tengo, lo llevo conmigo y me ha querido joder, joder y joder. No lo dejaré, por ahora, sé que algún día vencerá y pensé que estaría rodeado de aquellos que ahora son espectros, espectros de un carnaval sin fin que se fueron ¿o se quedaron? Estoy y soy el reflejo de mis libros y de mi imaginario. ¿Tochito? ¿Tochito? Estás dentro de mí y siempre lo estarás en este espacio y en otros espacios. Todos se van, ¿son todos o son nadie? Da lo mismo. Tengo un calma pastosa en mi Ser en donde vuelo alto por encima del lodo y de las perlas. Hoy pegado a una máquina con el sonido que advierte que algo anda mal pienso e idealizo mi mundo pletórico de música, cundido de mí y de ti, nadie más cabe. Mis mandíbulas se mueven para destrozar el maní que cae en mi boca lo que me generará la albumina que necesito mientras mis dedos se mueven rápido en el teclado para no dejar escapar esa nube flotante de sensaciones. Vieja bruja. Nunca pudiste abrir tu corazón. Yo se lo abrí una vez y me apuñaló sin piedad, pero mi sangre es el acicate de ese dolor que me causó tu acción malinchista. Después de tanto tiempo perdono a ese joven quinceañero que sólo buscó amor. Te perdono y por siempre estarás dentro de mí.

Caracas, 29 de septiembre de 2016

lunes, 19 de diciembre de 2016

La trama cotidiana/Un punto de giro histórico.

Por Rodolfo Porras.


El punto de giro es el momento dramático en el que cambia la dirección de una historia. Hay un primer giro en el que se le da arranque al drama. Luego hay otro, que termina siendo en el que confluyen -y comienzan a cobrar sentido- una serie de acontecimientos, que desencadenan el final de la historia.
            
Esta estructura fue descrita por Aristóteles en la Poética. Se basa, fundamentalmente, en tres momentos de la fábula, que vienen definidos por: la presentación de los personajes y el equilibrio en el que viven;  un hecho que  rompe ese equilibrio, primer punto de giro; y  el acontecimiento que le abre la puerta al fin del cuento, segundo punto de giro.
            
Es un andamiaje clásico que está vigente. Es la estructura que suele usarse en piezas teatrales, guiones de cine, chismes, cuentos, novelas, chistes, textos periodísticos, discursos políticos, estrategias de venta, crónicas y hasta en la historia misma.
            
Como para poner un ejemplo, observemos la agresión económica que sufre nuestro país,  que se conoce como “Guerra económica”, así como se conoce a la política de exterminio que sufre el pueblo palestino en Palestina, como “Guerra en la Franja de Gaza”
            
Con relación a la agresión económica, nos enfocamos en una de sus aristas: aquella que se concentra en devaluar la moneda, con el fin de inducir a la inflación.
            
Primer acto: la moneda tiene un valor definido por una serie de variables vinculadas con capacidad productiva y financiera, la balanza económica interna en comparación con las internacionales. Esto supone un equilibrio que es roto con la aparición del primer punto de giro: surge el “dólar lechuga” que más tarde mutó en dólar tudei y que desde las casas de cambio de Cúcuta, con el concierto de la delincuencia parasitaria, cambia el valor de la moneda a capricho.
            
Segundo acto: estos malandros con real se dieron a la tarea de acaparar los billetes de cien, con el fin de caotizar el flujo de la moneda y alcanzar grandes ganancias con el dólar tudei, llevándonos a una situación límite. El gobierno, calladamente, prepara su jugada y de pronto deja sin valor esos billetes. Los malandros son sorprendidos en su mala fe y con el cuarto lleno de papeles marrones. Un punto de giro perfecto, por lo inesperado y por las consecuencias que conlleva.

            
Tercer acto: el suspenso sigue siendo el elemento transversal de esta historia. Este capítulo se está haciendo todavía y el desenlace pasa por otras decisiones importantes y la participación de todos. Sin embargo, cabe preguntar: Si no cierran las fronteras hasta que deroguen la resolución 8 ¿Cómo van evitar que hagan lo mismo con los billetes de 500? Esta historia continuará…

jueves, 29 de septiembre de 2016

Él escribió "La furia de Dios". Apacuana 2016 (Entrevista a Jesús Farías Rojas)

Jesús Benjamín Farías Rojas
Jesús Benjamín Farías nació en la ciudad de Puerto La Cruz, Estado Anzoátegui (1969), Profesor de Educación Integral y Licenciado en Teatro mención actuación, labora en la unidad Educativa “Antonio José Sotillo” impartiendo clases de teatro, y en universidad Nacional de las Artes (UNEARTE). Ha trabajado con las siguientes agrupaciones de la zona, Puertoteatro, Tabla Abierta (De la cual es miembro), Juana la Avanzadora, Fusión Creativa, y el Teatro Estable de Barcelona donde fue dirigido por Kiddio España. Ha realizado distintos talleres en el área de formación teatral, entre los que pueden destacarse Taller de “Formación permanente de teatro” a cargo de Pablo Ramírez, Taller de “Iniciación a la dramaturgia” con Carlos Delgado Sánchez, Taller de “Docencia teatral” con Humberto Orsini, Taller “Desarrollo del personaje” con Matilde corral, Taller de Dramaturgia con Xiomara Moreno, Taller de guión de cine a cargo de Juan Ramón Pérez, entre otros. Entre las obras que ha escrito se cuentan: Murciélagos en tu vientre, Con olor a flores agonizando, Niña vieja, El canto erótico de los gatos, El Remedio, El Fogaje, A la tercera va la vencida, Ave de rapiña (Ganadora del premio Autores inéditos de Monte Ávila Editores-2006), Lamento de esclavas, Oscuro y frío como una tumba, No me beses en los labios, Yo soy la Sáenz (Ganadora del Concurso Nacional de Literatura del IPASME Mención Dramaturgia- 2010), Eulalia, Las aguas negras (Mención especial en el IV Concurso de obras teatrales “Marita King”-2013), El Pleito” (Segundo lugar en el III Concurso “Por una Venezuela literaria” Homenaje a Rodolfo Santana -2013), El último de los guaiquerí, Aroma de Orquídeas, Preludio, Godo, Josefina la Cantora o el pueblo de ratones (Ganadora del Premio Municipal de teatro de Calle-2014), Bichito Raro” (Mención de honor en el concurso internacional para textos teatrales Leopoldos Alas Minguez -2014), Misa en una capilla ardiente, De Utero Nomio La Avanzadora” (Ganadora del III Concurso Nacional de Dramaturgia Gilberto Pinto-2013” y Ganadora del Premio Municipal Luis Brito García 2015.), Gallito de pelea, Que brille para nosotros la luz perpetua, La furia de Dios (Ganadora del Premio Apacuana Dramaturgia Nacional 2016)


ENTREVISTA.

Bruno Mateo: Hola Profesor Jesús Benjamín Farías Rojas,  gracias por concederme esta entrevista para mi blog ciudadescrita, mi primera pregunta apunta directamente a la dramaturgia, ¿Cómo ve usted la dramaturgia venezolana en la actualidad?

Jesús Benjamín Farías Rojas: Hay una tendencia a la escritura relámpago, a lo brevísimo, a lo inmediato, a lo de “ya pá ya” que realmente preocupa.

BM: ¿Usted piensa que la dramaturgia actual venezolana hace referencia a su propio imaginario?

JBFR: Se pudiera pensar que no, pero cuando uno lee a Elio Palencia, a Gustavo Ott, a Roberto Azuaje, a Gennys Pérez, a José Antonio Barrios, a Karin Valecillos, se da cuenta que hay gente que está escribiendo y está comprometida con su país y su entorno, claro, yo me estoy remitiendo a mis lecturas reciente, de repente puede haber otros que desconozco o que aún no he leído.

BM: ¿Qué es una o un dramaturgo? Le hago esta pregunta en virtud de que veo, como crítico de teatro e investigador, en estos tiempos que   alguien escribe un episodio de su vida o de alguien   y lo pone en escena y dice que es dramaturgo sin tomar en cuenta el estilo mismo de escritura.

JBFR: El otro día conversando con un amigo y a raíz de un artículo que yo había escrito sobre mi proceso como escritor, un amigo y yo tuvimos una conversación   que guarda mucha relación con eso que dices, comentábamos la falta de compromiso de las nuevas generaciones que dicen que quieren escribir, la falta de compromiso con el oficio, de seriedad con el oficio, de entrega, antes un escritor se formaba leyendo, y no era cualquier cosa que leía, se formaba leyendo a los clásicos, era como una aspiración a la perfección, ahora hay como una ligereza, tanta inmediatez, tanta banalidad, y es que no leen a la gente que tienen que leer, a un Mupassant, a un García Márquez, a un García Lorca, por hablarte de un autor por género,  les da pereza y pretenden llamarse escritores. Yo creo en el oficio, de esa manera absoluta de la que hablaba Truman Capote en el Prólogo de Música para camaleones, o Herrera Luque que escribía varias veces sus textos, creo en el trabajo duro, y me exijo al máximo, cuando termino una obra se las envío a los amigos que yo sé que me van a decir la verdad, que van a enfatizar las fallas, que les van a ver las fisuras, a mí no me interesa que me halaguen las obras cuando estoy en un proceso de revisión, no me funciona. Ahora, con respecto a lo de dramaturgo, yo pienso que un dramaturgo debe tener una responsabilidad social, moral si se quiere con la sociedad que les toca vivir, Moliere, y Wilder fueron unos dioses en su tiempo, aunque de Wilder, a lo mejor por ese sentimiento derrotista insertado en nosotros amé su caída, lo mismo puede decirse de las tres divinas gracias aquí mismito en nuestra historia del teatro reciente.

BM: Profesor Farías Rojas, ¿usted escribe para quién?

JBFR:Esa es una pregunta difícil de responder, hay tanto narcisismo en todo hecho creativo, no se… En mí es una necesidad, yo no puedo vivir sin escribir, no me concibo, los meses más amargos de mi vida, los más tristes son los meses que he pasado sin escribir una letra, escribo sobre temas que me duelen, que me perturban, que me quitan el sueño, que me rediman, y si esa escritura llega a una persona, la conmueve, la modifica, bueno, se hizo la tarea.

BM: ¿Usted considera que tiene un estilo propio y sí es así, ¿cuál sería?

JBFR: Es difícil hablar de un estilo propio, sobre todo en dramaturgia, donde cada obra tiene su propio proceso, su forma particular de contarse, los personajes hablan, se mueven, viven, no es lo mismo, por ejemplo, escribir sobre la disfuncionalidad de una familia hoy día como en Ave de rapiña donde los adolescentes protagonistas despotrican con su lenguaje callejero, donde cada parlamento es una agresión, que escribir sobre niños bien como en Oscuro y frío como una tumba que también tienen sus formas de violencia verbal, a pesar de que es el mismo tiempo, se manejan diferentes códigos de comunicación,  ni siquiera en el teatro histórico se puede establecer una línea,  escribimos de Ramos Sucre tratando de recrear la exquisitez de su lenguaje y contrasta con los negros que se comen las palabras en La Avanzadora que a su vez choca con la manera de hablar de los blancos de esa misma obra. Ahora bien, en mis obras hay situaciones, personajes que se repiten, la madre castradora, la que abandona a los hijos, el padre ausente, la abuela con toda la coloratura que puede tener una abuela, el adolescente delicado, el inteligente y el malandro, la niña buena y la mujer- niña que quiere que la pierdan, la muchacha decidida que rompe con todo los convencionalismos.

BM: He leído de su dramaturgia textos de temática de la sexogénerodiversidad como “Bichito raro”, ¿tiene algunos otros textos con esta temática?

JBFR: Sí, mi primer trabajo en este sentido fue No me beses en los labios, una obra sobre la soledad y la no aceptación, también escribí Las aguas negras que es una pieza sobre el poder enmarcado en las noches callejeras de los travestis que tienen que sobrevivir no solo a la violencia de los otros si no a la ejercida por ellos hacia ellos mismos, es una obra muy dura, me costó mucho escribirla.

BM: ¿Por qué escribe dramas con esta temática?

JBFR: Es parte de mi responsabilidad social como dramaturgo, para mi toda forma de discriminación es un atropello a la dignidad humana, y en ese sentido escribo obras que expongan esta situación con toda sus nefastas consecuencias, por otra parte es mi contribución en la lucha por la visibilización, por la dignificación, por la aceptación si se quiere, las gentes sexogénerodiversas no son los comedores de niños que ha evidenciado la leyenda negra y a través de la cual las sociedades hetero normativas han sentado sus bases, es gente que trabaja, que asume seriamente sus responsabilidades, que se enamora y desenamora, que aún con sus problemas consigue tiempo para reír, y ahora que tienen oportunidad de criar hijos lo hacen con todos los aciertos y desaciertos que se pueden cometer en ese proceso, un proceso humano.

BM: Ahora, si es tan amable, hablemos de “La furia de Dios”  texto ganador del Premio Apacuana 2016 que otorga el Centro Nacional de Teatro, el cual fue develado el 23 de septiembre de 2016 ¿de qué va la obra?

JBFR: Es una obra histórica, fabulo con lo que pudo haber pasado en la batalla de Cumaná que acaeció en el año catorce, un año atroz a decir de muchos historiadores, que lo describen anteponiendo el terrible año catorce. Cumaná es protagonista principal de la obra, los personajes hablan de ella, de lo que está sucediendo, de lo que está por suceder, son siete mujeres entre negras, indias, mestizas y blancas, todas desplazándose de manera coral o individualmente por la cocina que llena el escenario, tomando decisiones, despojadas de las caretas que imponen los convencionalismos, y en medio de ellas la figura de Boves atravesando la obra de principio a fin.

BM: ¿Para qué escribe una obra con un hecho histórico nacional?

JBFR: Para desmitificar tal vez, para equiparar con las situaciones que se repiten hoy y que sucedieron ayer, en Godo por ejemplo, teatralizo los momentos más importantes del Marqués de Casa León, es un personaje que viste de azul cuando empieza la obra, pero que se viste de verde cuando esta con Monteverde, de blanco cuando está con Miranda, de amarillo cuando está con Bolívar, de rojo cuando está con Páez, es, pues, una alegoría del país.

BM: Hablemos un poco del teatro histórico, ¿es necesario un teatro que nos hable del pasado ahora cuando las sociedades apuntan a la inmediatez o como dicen los holísticos “el aquí y el ahora”?

JBFR: Es necesario, nosotros debemos conocernos, conocer nuestro pasado, para terminar de una vez con todas con este proceso inconcluso que ha sido Venezuela a lo largo de su historia, y no estoy hablando de su historia reciente, a veces me da la sensación de que Venezuela es un país en permanente construcción.

BM: Usted como docente en Anzoátegui, ¿cómo observa las nuevas generaciones que hicieron de las artes escénicas, específicamente, del  teatro, su profesión’ ¿es el teatro una profesión?

JBFR: Es una generación muy ganada al hecho creativo, jovenes que están asumiendo su papel de artistas con toda responsabilidad, mi experiencia reciente en La Practica Dramática Integrada fue realmente reveladora, eran las niñas del primer curso de actuación, quienes asumieron la cátedra con toda seriedad, la manera como confrontaron el trabajo de análisis de las escenas que estábamos trabajando, como resolvieron los problemas de producción, su entrega a lahora de los ensayos que quedó plasmada en la muestra final, pero también están los muchachos de los otros grupos del PNF Teatro, daba alegría ver como el Arte Escénico como un hecho colectivo

BM: Muchas gracias profesor Farías Rojas por esta entrevista, ¿le gustaría dejar una reflexión a esos jóvenes que están metiéndose en el teatro y realizan sus trabajos escénicos en la actualidad?

JBFR: Que el teatro se hace con pasión, no hay otra palabra, que la pasión es la emoción que mueve al teatro, es la única manera de que pueda funcionar.

lunes, 26 de septiembre de 2016

La Primera Piedra



"La Primera Piedra" de la agrupación cultural Espacio Contemporáneo, llega a la Sala Doris Wells de la Casa del Artista, ubicada Blvrd. Amador Bendayán, en Caracas.

Obra escrita y dirigida por Maritza Elizabeth Rojas y producida por Keylah Dugarte. "La Primera Piedra" une la danza, el teatro y la música para generar poesía escénica; con personajes que recrean una historia que invita al reencuentro con los principios vitales de igualdad, sin distinciones de raza, credo, condición social, sexualidad y género. Éste último, que en apariencia siempre se ha considerado un hecho inalterable por la familia, la sociedad y la religión pero, que es algo más complejo y que nos hace ver “más allá de los que los ojos ven”, sinceridad necesaria para un mundo que antepone el prejuicio como esencia en sus vidas y se resisten a sucumbir ante el amor por el otro.
Con las actuaciones estelares de Keylah Dugarte y Leandro Martínez, acompañados por un equipo técnico y artístico, conformado por Carlos Rivero, Dionys Fuentes, Ronelba Barreto, María Luisa Cediel y Federico Hernández González.


Las funciones de "La Primera Piedra" están programadas los días 13 de octubre a las 6 p.m. y 03 de noviembre a las 6 p.m. en la sala Doris Wells de la Casa del Artista. Puedes adquirir las entradas en preventa a través del teléfono 04129955813 o al correo escontemporaneo@gmail.com. Puedes seguir a la agrupación Espacio Contemporáneo por las redes sociales: @escontemporaneo

domingo, 18 de septiembre de 2016

“El beso de la mujer araña” en Chacao.

Francisco "Pancho" Salazar es Molina
Por Bruno Mateo
@bruno_mateo

Cuando todo nos parece quieto es que hay algo muerto en nuestro cerebro”.
Marcel Proust

La novela “El beso de la mujer araña” (1976) del argentino Manuel Puig fue llevada a montaje teatral por Humberto Ortiz, el cual se lleva a cabo en el Centro Cultural Chacao CCCH desde el 09 de septiembre de 2016, con las actuaciones de Francisco “Pancho” Salazar en el papel de Molina, Jhonny Rivas como Valentín y Arnaldo Mendoza es el Jefe de Prisiones.

La adaptación de esta novela a texto dramático resulta un reto para cualquier creador porque no es fácil transformar una historia que posee varias historias colaterales a la historia principal amén de que usa los pies de páginas como textos expositivos y argumentativos sobre la homosexualidad; es por ello que esta adaptación de Ortiz se centra, principalmente en la relación afectiva de estos dos personajes quienes conviven en una misma celda , Molina, cuarentón homosexual detenido por corrupción de menores y Valentín hecho preso por sedición durante la Dictadura Argentina de José Rafael Videla autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. La adaptación obvia los textos sobre la homosexualidad y hace énfasis en un amor más bien filial, sin embargo, las miradas de pasión y enamoramiento, muy bien logradas, por cierto, de Francisco Salazar, como personaje, sobre Valentín no deja dudas sobre la homosexualidad de éste.

La puesta en escena se focaliza en un pequeño espacio de dos camas y una pequeña mesa a la derecha de público. No hay grandes movimientos ni desplazamientos de los actores. Sólo los necesarios. Es un poco llevado como un drama estático, no tan puro como puede ser la obra de Fernando Pessoa “O Marinheiro”, pero sin con desplazamientos y movimientos limitados por la acción dramática de la palabra.

Las caracterizaciones de los personajes principales, Molina y Valentín, llevadas a cabo por Francisco Salazar y Jhonny Rivas son contundentes, logran a través de sus ritmos un ritmo general del montaje de mucha tensión, cuando la debe haber, y de una energía latente de amor y deseo, por parte de Molina y de amistad, de parte de Valentín. El desplazamiento de Salazar nos refiere a esa mujer pantera de la película relatada en escena o de esa mujer araña que teje para amarrar a su macho ; mientras que Rivas le imprime a ese político idealista una inocencia casi infantil que se desvive por serle fiel a sus causa.


Esta vez la adaptación de “El beso de la mujer araña” logra mantener el espíritu de la novela de Puig y es completada por las interpretaciones de sus actores quienes logran caracterizar a los personajes, a pesar de que está el recuerdo en  los  espectadores de las magníficas actuaciones de Raúl Julia como Valentín, William Hurt como Molina y la participación de Sonia Braga y su mujer pantera en la película de Martin Babenco en 1985.

sábado, 17 de septiembre de 2016

La mano de Irina.

Por Bruno Mateo
@bruno_mateo.

Este viernes 16 de septiembre de 2016 en la sala 1 del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos Celarg se estrenó la pieza “En la palma de tu mano” una adaptación hecha por Román Chalbaud de la película “Irina Palm” (2007) de Sam Garbarski estrenada en el Festival Internacional de Cine de Berlín con las actuaciones de Gladys Prince,  Juan Carlos Lira, Andreina Mesa y Joan Manuel Larrad bajo la producción de Yackeline Salazar (Q.E.P.D).

Un montaje compacto en cuanto a dramaturgia, interpretaciones y puesta en escena. Una necesidad familiar obliga a una abuela tradicional en el Soho de Londrés  a realizar un trabajo que para la Sociedad está al margen de la moralidad se convierte en  el hilo conductor de esta interesante historia en donde los valores se comienzan a cuestionar y nos damos cuenta que en una cultura materialista parece que la premisa de Bertolt Brecht “Primero hay que comer, luego viene la moral” en “La Ópera de Tres Centavos “es la que prima entre las personas.

Entre actuaciones en vivo e imágenes cinematográficas transcurre la trama que poco a poco al estilo aristotélico se desarrolla; el diálogo posee el estilo mordaz y sarcástico que caracteriza a Chalbaud en donde lo escatológico se vuelve risible. Los elementos escenográficos fueron precisos y nos ambientaron en cada uno de los lugares exigidos por el discurso teatral. El escenario se nos divide en tres lugares  específicos; casa del matrimonio joven, oficina del dueño del  prostíbulo y una pantalla que nos sirve para recrear varios espacios; la iluminación también aportó su ingrediente para crear las atmósferas necesarias que se requerían.


En la palma de tu mano” es un trabajo escénico de una hora que nos convierte en vouyerista de los intríngulis de una familia necesitada y que hace lo que sea por cubrir sus necesidades.