Crítica teatral: El “Profundo” de Salamandro.

Salamandro teatro/ Estado Táchira, Venezuela.

El “Profundo” de Salamandro.
Por Bruno Mateo
Caracas, 26 de noviembre de 2012

 
            La Compañía Nacional de Teatro, llamada ahora Centro Nacional de Teatro CNT, realizó una Muestra de  24 coproducciones con distintas regiones del país dentro de un proyecto denominado  Teatro para todos los venezolanos 2012; estos montajes  , como lo acotó el Soc. Alfredo Caldera, Presidente de CNT, fueron presentados durante el mes de noviembre en las salas del circuito Fundarte- Alcaldía de Libertador de la ciudad de Caracas en donde hubo una participación masiva del público. La Muestra trajo consigo un elemento importante para el sistema de montaje de obras de teatro, como lo fue la realización de tres foros críticos con especialistas en el área, quienes conversaron con las diferentes agrupaciones para el sano intercambio de saberes y experiencias. 
Dentro de este abanico  de posibilidades se lleva a cabo la presentación del grupo Salamandro teatro proveniente del estado Táchira con la obra “Profundo” (1971) del dramaturgo venezolano José Ignacio Cabrujas en el teatro Nacional el sábado 24 de noviembre de 2012 a las 6 pm. La historia de la pieza se basa en un culto que una familia pobre y rural ofrece al sagrado Padre Olegario, quien había vivido antes en ese mismo lugar, y sobre el cual la gente comentaba que había dejado un gran tesoro oculto en el suelo. Uno de los  miembros de la familia, Manganzón, fue el elegido para cavar un hueco en la tierra para encontrar tal tesoro. Para cumplir esta misión, él diariamente realiza un ritual religioso vestido con las vestimentas del niño Jesús, porque así ha sido solicitado por una sacerdotisa, La franciscana, quien será la que dirija la operación y ordena el comportamiento de la familia entera.

Al abrirse el telón, porque el Teatro Nacional es una de las pocas edificaciones en Caracas que aún conservan el  telón, llama poderosamente la atención lo vacío en el escenario. No hay casi elementos escenográficos. A la izquierda, en primer plano un pequeño altar, más atrás, un poco hacia la diagonal derecha una cama, especie de catre, color oscuro, al fondo del lado derecho, una silla. Es una puesta en escena minimalista. “Necesitábamos hacer una puesta que nos permitiera movilizarla a cualquier parte, acota su director el maestro Freddy Pereira, aparte de que nos interesa trabajar más las interpretaciones y construcciones de los personajes y una escenografía aparatosa distraería” Y en verdad, no hizo falta. Lo medular del montaje fue lograr una evolución gradual de los estados de ánimo de cada personaje, lo que repercute en una progresión dramática de la historia. Cada uno de los actores entendía cual era su lugar dentro de la historia y eso les permitió una vinculación interna de las acciones derivadas del texto.  La energía grupal inaugura un cable directo con los espectadores, haciendo que éstos se divirtieran por la convención tácita existente. La lectura que se hizo de “Profundo” es convincente y respetuosa del espíritu mismo de la dramaturgia “cabrujiana”.No hubo la lucha director-autor que muchas veces se da cuando uno de las dos partes se impone sobre la otra. Los actores y actrices tienen una dicción excelente en todo momento. Hablar de una interpretación específica sería injusto porque todos están bien en sus personajes.
El montaje cuenta con las actuaciones de Ileana Sánchez, Josefina Pérez, Freddy Pereyra, Nilka Vélez, Jorge Luis Dávila, Génesis Malaguera y Leidy M’Cormick. Acompañados por un equipo técnico encabezado por Luis Muñiz en la iluminación, John Toro en la asistencia de dirección, Blanca Albarracín en la producción local y vestuario y Freddy Pereyra en la escenografía, banda sonora y dirección general.

Salamandro Teatro nos trajo un “Profundo” regocijo con el arte teatral porque supo tejer la magnifica pieza de Cabrujas con un toque de humor andino.



Comentarios

Anónimo ha dicho que…
muy acertado simplemente exelente a pesar que son dos horas de montaje te quedas con mas ganas de seguir profundo