El viaje a Ithagdad



por Bruno Mateo


El pasado domingo 12 de febrero de 2012 se presentó el montaje teatral para niños “Odisimbad” (Ulyssindbad) de la actriz y dramaturga griega Xenia Kalogeropulu del grupo actoral Arte U bajo la dirección de Costa Palamides en la sala 1 del Celarg en Altamira, Caracas. El primer montaje de eta pieza fue en 1981 por la compañía teatral Mikri porta (The little door). La historia nos cuenta sobre el viaje que debe hacer el personaje Odisimbad para regresar a su amada tierra Ithagdad y por todas las aventuras que pasa antes de llegar allí. El hilo narratológico es el viaje de Ulises de vuelta a Ítaca, pero intervenido en el plano de la historia por la escritora. El texto es un discurso ecléctico de los episodios de la “Odisea” de Homero y otros relatos universalmente conocido, como Simbad el de “Las mil y una noche”, la autora usa, narratológicamente, el punto coincidente de ambos relatos: el viaje. El mensaje de la obra es que la felicidad no se encuentra en un punto, no tiene un destino, sino es la experiencia de vivir. La traducción del texto original en griego moderno la hace Costa Palamides.

En cuanto al montaje, puedo escribir que fue un trabajo agradable visualmente en cuanto al vestuario y la escenografía móvil que simboliza el barco de los personajes (marineros). Un buen acierto lo hizo Palamides al utilizar música y canciones en vivo. Un elemento muy atractivo para chicos y grandes. La puesta en escena es teatralmente correcta, o sea, cumple con todos los principios básicos de dirección, el director le imprime mucha dinámica al usar el elemento de la música y canto. Las actuaciones resultan bastante dignas, resaltando la veteranía de Nirma Prieto y la simpatía de Carlos Maza, aunque esto es cuestión de percepción. Costa Palamides en su rol de Odisimbad es convincente. Es entendible el hecho de que él también dirige y de alguna manera siempre está pendiente de la puesta en escena y eso hace que la atención se divida en dos funciones en el escenario: actuar y dirigir. La actriz Nakary Bazán tiene momentos muy buenos, sugiero que no desperdicie energía cuando no se amerita. La escena de los dragocíclopes es divertida, simpática y muy bien interpretada. El episodio de la taberna donde se habla solamente con la vocal “i” es mágica, se nota que los actores que intervienen allí están jugando a y creyéndose lo que “viven”. Mi única sugerencia es piensen sobre la duración del montaje. No sé si los niños (as) hiperactivos resistan tanto tiempo en una butaca.

Vayan mis felicitaciones a la agrupación por hacer un teatro infantil para niños inteligentes y sobre todo con mucho respeto a la dignidad de la niñez.

Las funciones son en la sala 1 del Celarg , Altamira hasta el 26 de febrero de 2012, a las 3 pm.

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