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Reunión de críticos

por Bruno Mateo

El día viernes 20 de mayo de 2011 a las 2.30 pm se produjo en el piso 3, en la sala teórica 9 del antiguo Ateneo de Caracas, hoy conocido cono Ceca-Plaza Morelos-Unearte un “Intercambio de críticos de teatro” teniendo como invitado especial a Oswaldo Cano, teatrólogo cubano, Decano de la Facultad de Arte Teatral del Instituto Superior de Arte ISA con la finalidad de intercambiar reflexiones en torno al papel de la Crítica Teatral dentro de la diégesis (creación) del espectáculo.

A este evento fueron convocados: Edgar Moreno Uribe, Joaquín Lugo, Juan Martins (Maracay), Luis Alberto Rosas, Alberto Ojeda (Portuguesa), Walter Andrade, Dante Gil, Carlos Rojas y Bruno Mateo. Teniendo como artífice del encuentro a Carlos Herrera.

La metodología fue sencilla: cada uno de los invitados tenía el derecho de palabra para comentar un poco sobre su trabajo particular.

También es de acotar que algunos estudiantes de Unearte, así como la actriz Antonieta Colón estuvieron presentes, cuyos aportes fueron importantes para la reflexión.

Los puntos abordados y coincidentes entre todos los presentes fueron:

•La necesidad de la crítica dentro de la dinámica del teatro para, por una parte, recoger y mantener dentro de la memoria cultural del país los montajes realizados en el país y por otro lado, reflexionar sobre sus alcances estéticos y socioculturales.

•La dialéctica objetividad/subjetividad frente al espectáculo.

•El papel del Crítico Teatral como educador frente al hecho teatral.

•La función de la Crítica no se limita a la observancia distante del resultado final del proceso creativo, sino que participa dentro de ese proceso.

Con respecto al primer punto, es claro y preciso; los Críticos con sus discursos recaudan, desde sus limitaciones materiales, como la incapacidad de ver todos los espectáculos del momento histórico en que se encuentra, la realidad del Teatro y es lo que, precisamente, permite (des) construir nuestra Memoria escénica nacional. La reflexión estética y pertinencia socio-cultural de los espectáculos depende de la percepción del observador crítico, en tanto sus conocimientos académicos y experienciales así como el grado de compromiso con el proceso creadoor.

El binomio espitemiológico objetividad/subjetividad es un poco más complejo de abordar y el conversatorio no llegó a nada concreto con relación a esta aparente antonimia.

El Crítico de Teatro como educador se hace necesario en tanto éste intenta desentrañar o quizás decodificar en lenguaje menos técnico y más cotidiano el montaje, igualmente educar sobre cómo ver teatro.

El último asunto hablado fue abogar porque el Crítico participe más activamente en el proceso creativo, utilizando algunos instrumentos metodológicos como la entrevista, la minuta diaria de los ensayos.

Durante el conversatorio, el Crítico Carlos Herrera abordó a Elinor Cesín Rectora de Unearte, quien agradeció el haber aceptado esta invitación y apuntando a que debemos seguir recogiendo, investigando, educando y reflexionando acerca de eso que llaman Teatro.

El invitado, el Decano Oswaldo Cano, finalizó la nutrida conversación de dos horas apostando porque en Venezuela se logre consolidar un movimiento de Críticos de Teatro del país y que se logre a través de algún tipo de Organización legal.


Caracas, 21 de mayo de 2011

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