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“Desparecidos”: tres historias y una realidad.

de Alexis Alvarado Sánchez.
(Bruno)



Tres historias distintas en espacio y tiempo: la primera , Federico García Lorca (1898-1936) quien fuera asesinado bajo el contexto de la Guerra Civil Española en 1936 por su afinidad al Frente Popular y utilizando como excusa su abierta homosexualidad para su ejecución, la segunda, la de dos jóvenes, María, una maestra de escuela y Bernardo, un estudiante de Sociología, los cuales fueron secuestrados, desaparecidos y torturados y la tercera historia , la de una mujer quien busca a su hija de veinte años que fuera , tal vez, encerrada, en una cárcel argentina de los años del Gobierno Militar de facto de José Rafael Videla sirven para llevar a escena una puesta con datos autobiográficos del escritor uruguayo Carlos Liscano que, también, estuvo preso y "descubrió la libertad" escribiendo a espaldas de sus represores durante la dictadura militar de su país (1973-1985) unos manuscritos que verán la luz pública a finales de 2010, veinticinco años después de haberlos logrado sacar furtivamente de la cárcel y textos del dramaturgo granadino Federico García Lorca.

La obra de teatro “Desaparecidos” , cuya Dirección Artística es de Luis Villegas, Dirección General de Daniel López , Producción de Mariana Calderón, con las actuaciones de Luis Villegas, Carlos Núñez, Mariana Calderón y Flor Colmenares, es un teatro de denuncia muy bien elaborado con una puesta en escena en la cual se unen elementos de video, música, baile y actuación.

El objetivo principal de la obra teatral es reconocer ciertos elementos psicopáticos de los torturadores sobre sus víctimas. Es el poder de algunos sobre otros. Seres que le han robado el derecho de libertad a muchos, sólo porque no congenian con su forma de pensar ideológica y políticamente. La puesta nos lleva a pensar sobre las consecuencias que trae consigo las desapariciones forzosas y sus posteriores torturas, no solamente sobre las víctimas que padecen de esas atrocidades, sino sobre sus familiares y allegados, en fin sobre toda la comunidad que las sufre.

El texto nos abre la posibilidad de reflexionar sobre los derechos fundamentales de los Seres Humanos: la vida y la libertad. Los personajes de la obra son presos de conciencia. La puesta en escena plantea que esta situación de abuso de poder se puede dar en cualquier parte del mundo y en cualquier momento histórico, es por ello, la utilización de tres historias: una real y dos ficticias ubicadas en tiempos diferentes.

El compromiso social de este montaje es de aplaudirse porque aparece justo cuando nos encontramos frente a una coyuntura en el teatro venezolano. Las puestas en escena actuales, en la mayoría de las salas teatrales caraqueñas, son trabajos escénicos de contenidos vacíos y poco virtuosismo entre los actores y actrices. El teatro es invadido por gente de la farándula permitiendo la desfiguración del teatro como herramienta, no sólo para la diversión, sino como medio de comunicación.

La obra “Desaparecidos” es una pieza comprometida con una realidad mundial. Es una perfecta comunión entre texto con contenido y una puesta en escena estética con una visión contemporánea con elementos propios de la nueva tecnología, como lo es el video.

Las funciones son hasta el 8 de mayo de 2011 los días viernes y sábados a las 8 pm y los domingos a las 6 pm en la sala Experimental, sótano 3 del Centro de Estudios Latinoamericanos “Rómulo Gallegos” Celarg en Altamira, Caracas.

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