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Las llamadas minorías sexuales (II parte)

APROXIMACION CUALITATIVA A LOS MODOS DE VIDA E INTERSUBJETIVIDADES DE LAS MINORIAS SEXUALES EN LAS URBES EN VENEZUELA.: O LA EFICACIA MATERIAL DEL IMAGINARIO COLECTIVO Y SUS IMPLICACIONES SIMBOLICAS.

CACERES SOTO, Oscar Alberto. Universidad Central de Venezuela.


Militancia de la intersubjetividad Humana: Estos casos ejemplo, los he tomado para ilustrar mi honda preocupación como militante no solo de las minorías sexuales sino de una vida con calidad humana en todas sus dimensiones simbólicas, comunicacionales, signicas, imaginarias e intersubjetivas. Lo intersubjetivo como aquella relación social que interpela en cualquier sujeto individual, siempre social, su manera de vivir, internalizar y exteriorizar desde su condición de sujeto inscrito en los ordenes simbólicos e imaginarios; sus maneras de comportarse, amar, aceptar rechazar o diferir, racionalizar o por el contrario vivir irracionalmente en código culturales fuertemente estigmatizados y con una pobre representación social en la comunicación parcial, por no hablar de incomunicación; puesto como sabemos los investigadores de los procesos comunicacionales, culturales e ideológicos y ahora tecnológicos no podemos por insensato y desconocimiento negar que en condiciones de igualdad de experiencias, del dialogo dialéctico en una verdadera reciprocidad de intereses y racionalidad comunicativa, la comunicación llamada todavía: humana, social o interpersonal, sumado a experiencias históricas concretas, deviene en una imponderable necesidad humana para convivir desde la esfera de lo privado, hasta en las interacciones sociales grupales y societarios. Nos referimos a nuestra capacidad o caracterización de sujetos parlantes, sujetos de la carencia. Y es desde la carencia y la falta que nos constituye en una determinada forma cultural o societal desde opera la eficacia material y eficaz de lo imaginario tanto individual como colectivo.

Conceptualización Acerca de lo Imaginario: En este orden del discurso expuesto, tengo que –brevemente-aclarar para evitar cualquier etiqueta epistemológica que otro social pueda asignarme, lo que estoy manejando por imaginario. Si bien cuando tuve acceso a dicho concepto y proceso inconciente, por mi experiencia psicoanalítica y en particular con una teorización particular del psicoanálisis la del francés Jacques Lacan, sujeto llamado a marcar una nueva tendencia dentro de las ciencias sociales y humanas, puesto que sus planteamientos – como todo el Psicoanálisis desbordó la clínica y tuvo y tiene fuerte presencia en las principales teorías sociales y epistemología del Siglo XX, y aun en el presente siglo bien sea transmutada, desvirtuada, negada o asumida abierta y valientemente. Hecha esta apretada síntesis de la historia intelectual de la categoría del imaginario, agregando también mis propias tesis al respecto. Lo imaginario tendría que ver con esa capacidad del “ênfans” humano de recrear e inventar una determinada designación o proceso, hecho o significación de traspasar como si fuera verse en un espejo el cual devuelve una imagen no real sino invertida por aquello de las características de las condiciones orgánicas del ojo humano (gracias a la retina). Lo que Jacques Lacan llamó “Estadio del Espejo” en el orden societal y cultural, frente a las antiguas y aún vigentes interrogantes: ¿Quién soy?, ¿Qué lugar ocupo en la estructura social?, ¿Por qué la diferencia cultural, social y sexual? Y otras fundantes en lo individual social de muchas dudas y en el campo de las ciencias ha sido factor detonante de explicaciones desde filosóficas, teológicas, hasta de las denominadas ciencias duras frente al estigma que nuestras ciencias sociales y humanas o bien no son ciencia según los paradigmas pospositivitas y reduccionistas de la realidad concreta- o en el mejor de los casos- “ciencias o tecnologías sociales blandas”.
Para terminar de cerrar las tesis constitutivas del imaginario también puedo decir que constituye orgánicamente hablando, un orden más como lo simbólico y lo real. Pero con la eficacia que es inducido, entre otras cosas, por el contexto cultural y simbólico, que según J. Lacan (Escritos I, Siglo XXI, Editores) interpela y constituye el sujeto social en un sujeto de la falta, de la carencia y del deseo perennemente insatisfecho. De allí agregando o recordando todo el valioso aporte del incomprendido Sigmund Freud (“El malestar en la Cultura”) en lo atinente a como la cultura y podemos agregar el orden simbólico enferma, reprime, impone normas acerca de lo llamado normal o patológico, para no utilizar la categoría de Durkheim: Anomia o en lenguaje mas accesible al lector promedio: anormal.

La Anomía o el Gay como enfermo. A propósito una de los más fuertes estigmas y baja representación social de las minorías sexuales la constituye el concepto o concepción descalificante y homofóbica de desviado, anormal, enfermo. A pesar que las corrientes mas humanas respecto a la comprensión del sufrimiento y el comportamiento humano como unidad sistémica los constituyen algunas escuelas y tendencias de la actual Psiquiatría, que no solamente desde hace décadas excluye de su índice o lista de enfermedades mentales a la homosexualidad. Y a pesar de notables psiquiatras, psicoterapeutas, psicólogos clínicos y posiblemente, afirmo arriesgadamente quien suscribe. Para comprender el modo o estilo gay a los pocos gays que por episodios de particulares comportamientos (depresión, confusión de identidad como persona humana, abuso infantil, rechazo o exclusión, conductas autodestructivas respecto a ser gay, entre otros ejemplos que un especialista de la materia pudiera enriquecer, ampliar o dialogar con nosotros en este evento para no pecar de arriesgado de mi honesta y sincera vivencia de ser y tener que superar muchos estigmas, prejuicios, intolerancia, exclusión y hasta objeto de descalificaciones por mi orientación social, pero asumiéndole aun como retos y rodeándome de interlocutores mas allá del núcleo familiar. Vale decir de otros componentes de la red social de apoyo para lograr otro orden simbólico y tecnológico menos cercenante de la libertad y la real comunicación o expresado en la tesis que han fundado mi ponencia: Es preferible abordar y caracterizar el comportamiento simbólico del modo de vida de una orientación sexual no etiquetada a priori y mucho menos contribuir, en las medidas de las dimensiones de mi practica como sociólogo y militante de la tolerancia y asertivo en la vivencia de la pluralidad pero, reitero, inserto en un real proyecto político, como diría mi querida hermana Migdalia-Politólogo, política con “P” mayúscula. Un proyecto construido-por mas noble y valido que resulta este evento y el tenaz esfuerzo de sus coordinadores y comités de apoyo-desde la coordinación de un joven y brillante exalumno pero profundamente comprometido con el proyecto del cual me estoy refiriendo-; una necesaria utopia respecto a un modo de vida gays o de cualquiera de las otras minorías catalogadas como minorías sexuales, lo cual por mecanismo primarios del inconsciente nos invita en repensar y porque no sugerir una revisión en igualdad de criterios académicos y críticos de las llamadas mayorías sexuales. Será que se supone, supuesto a saber, que lo que existe es una sola opción sexual: la heterosexualidad o mas bien, como lo demuestran los mas interesantes estudios de la Antropología social y cultural o la Etnología, de cierta variación en contextos culturales y simbólicos diferentes al capitalismo occidental y al socialismo y el comunismo totalitario, los cuales devienen históricamente en experiencias y alternativas societales trasnochadas y superadas por la realidad, que gracias a la práxis social, sus procesos culturales, ideológicos, imaginarios e intersubjetivos niegan las viejas utopías desde el socialismo francés del siglo XIX, el pensamiento del siempre recordado Carlos Marx y f. Engels pasando por toda la secuencia cronológica de los continuadores no de las utopías de los Manuscritos Filosóficos de Marx, sino de aquello que el Stalismo y la fracasada experiencia soviética como “reino de la libertad sobre la necesidad” , la CHECOSLOVAQUIA Y LA BELLA ISLA DE ESE FRACASO COMUNISTA LLAMADA CUBA.

Modo de Vida y Estilo de Vida. Centrándome en otras tesis acerca del mundo simbólico, imaginario, comunicacional e intersujetivo se construye en el marco de un país subdesarrollado tercermundista-sin ánimo de discutir acerca de las teorías y enfoques del subdesarrollo capitalista -caracterizado por un conjunto de designaciones o significaciones simbólicas-culturales y comunicacionales. Demos una breve síntesis de dicho modo de vida. Obsérvese que hablo de modo de vida y no de proyecto de vida. La primera tiene que ver con una perspectiva cualitativa que centrada en el modo en que cotidianamente el hombre y la mujer, como también las minorías sexuales, dan sentido y reproducen un conjunto de significaciones, otros la transforman. Para darle un sentido a su devenir diario o mas genéricamente hablando a su existencia social. Es aquí donde las subjetividades de los sujetos individuales entren en juego para entretejer una red de relaciones intersubjetivos de sentido a sus quehaceres. Una forma de vivir sus vidas desde la predeterminación de un orden simbólico, cultural y comunicacional que bien los aliena y les impele una consciencia posible de vivir y soñar diferente a lo establecido o por el contrario por principio dialéctico los conduce, desde diversas ópticas y comportamientos. Unos asertivos, otros errados, pero la búsqueda de la calidad de vida mejor no solamente reducida al consumismo y al mercantilismo rectores del subdesarrollo venezolano.

Componente social de lo Simbólico y lo Imaginario: Así las fabricaciones imaginarias que los sujetos sociales “minorías y mayorías sexuales” fabrican para dar explicaciones a las ya mencionadas tesis que fundan la eficacia del imaginario individual y colectivo están, por lo general la gran mayoría, cargadas de imágenes y representaciones sociales, normas y estereotipos, clichés y estigmaciones algunas veces flexibles y el mayor groso rígidos para poder mantener tanto la cultura y el status quo como control por medio de una razón técnica de dominio cónsono con el modo de funcionamiento de un país subdesarrollado como el nuestro en cuanto totalidad social.

La Razón de Dominio: Estas fabricaciones imaginarias cuando lo que hacen es reproducir, como en el caso de modo de vida gay, la razón instrumental de dominio. Instrumental porque se concretará en todos los ámbitos de la vida social: pensamientos, ideas, ideologías, sentimientos, formas de comportarse, de divertirse, de vivir. En suma, de vivir una particular orientación sexual. Por lo general esta intersubjetividad o interiorización de lo real objetivado. Voy a sustentar con algunos ejemplos ilustrativos producto de mi vivencia personal como proyecto de vida y como resultado de la suerte que tuve como docente universitario de dirigir y tutorear algunos trabajos de investigaciones (tesis de pre grado y post grado).

Vitrinas Sociales: Otro ejemplo, es el consumismo, la pantalla o vitrinas sociales que viven los gays muchos más abiertos que las lesbianas. Esto se evidencia en la insistencia no de espacios, o barrios, o zonas urbanas y mucho menos no urbanas, sino de lo que llamo “culturas o sótanos ludidos” tolerantes al comportamiento complejo e incomprendido-tanto por los dueños y únicos que ganan grandes sumas de dinero por concepto de pago de entradas y consumo obligatorios o a través de espectáculos bufos de travestis con profunda connotación de “gays vestidos de estrellas de la farándula nacional o de la canción”. Deviniendo los territorios “permitidos” o “zonas de tolerancia” en cultura de sótanos o guettos para exteriorizar la cercenada capacidad amatoria por los efectos perversos de los ordenes simbólicos e imaginario.

Igualmente, tomaremos una posición vigilante frente a la globalización de la cultura y la comunicación que cotidianamente sacude nuestro convivir como país subdesarrollado. En el caso que nos ocupa, en opinión de quien suscribe, en lo referido a las modas y comportamientos esperados y vestidos como por ejemplo de ser gay o lesbiana, no nos referimos a la gran industria cultural, pesada y generadora de excesivas plusvalías materiales e ideológicas, sino al efecto reproductor acrítico y dominante de modas por ciertas ideologías ajenas a nuestras realidades que tiene que ver con los hecho humanos, la igualdad de genero, la justicia social democrática, la tolerancia y el siempre mal parado: respeto a las diferencias. ¿De cuales diferencias estamos hablando? DE LAS SEXUALES, DE LA REPRODUCCION, ENMARCADA EN UNA RAZON TECNICA DE DOMINIO Y DOMINANTE DESDE HACE SIGLOS, DE LA HETEROSEXUALIDAD COMO COMPORTAMIENTO ACEPTADO, NORMAL, ESPERADO, DESEADO (¿) QUE CONTRA RAZON HUMANA E HISTORICA EXCLUYE CUAL DATOS CUÁNTICOS GRUPOS SOCIALES, COMUNIDADES, CIUDADES, ESPACIOS, SIMBOLOS Y VIRTUALES REALIDADES EN VIRTUD DE UNA ORIENTACION O PREFERENCIA SEXUAL. Ante esto, por ahora, quisiéramos acotar que nos es exclusivamente sexual o lo que el incomprendido Sigmund Freíd llamó “instintos”, sino que desde el primer momento originario de la mirada diferenciadora inscribe al “hombre” o a la “mujer” a todo el constructo social de lo masculino y lo femenino a partir de una diferenciación orgánica (tenencia o no del pene), lo articula y lo sujeta como sujetado (J.Lacan) al orden simbólico y se inaugura así toda una vida individual, siempre social, el reino del imaginario, bien como dimensión constituyen el inconsciente colectivo o bien como “fabricaciones tranquilizadoras y encumbridoras de nuestra condición del sujeto carentes”, en falta.

El Sujeto Gay Etiquetado: Las representaciones imaginarias que el orden simbólico fabrica, difunde, vende e instaura en lo más profundo de la intersubjetividad humana signará a un sujeto ya diferenciado y etiquetado (P.Bourdieu) por lo tanto, la invitación es examinar tales representaciones diferenciadoras y excluyentes al interior del indicado en las primeras paginas de esta ponencia: el modo de vida y el proyecto societario de las denominadas minorías sexuales en Venezuela y los modos, a mi modo de verse, de vivir no tanto excluido sin representación política con “P” Mayúscula sino de una vida urbana contentiva de la misma reproducción y denominación física y simbólica que determina en ultima instancia el ser, como proyecto de vida, gay, lesbiana, transexual, o cualquier adjetivo clasificatorios. En cualesquiera de las perspectivas de análisis o de enfoque que uno quiera atarse para dar cuenta del comportamiento, representaciones, fabricaciones imaginarias, fantasías individuales y grupales e incluso colectivas acerca de dicho comportamiento; no podemos olvidarnos en esta intersubjetividad objetivada, la de ser homosexual, lo cual pareciera tener una connotación mas retro que la de gay o las siglas que engloban las ya mencionadas minorías sexuales. Repito no podemos olvidarnos de esa subjetividad, la forma de cómo los grupos sexualmente diferenciados y etiquetados viven un orden simbólico cercenante y en muchos de los casos, no en el pasado medieval o en períodos históricos fuertemente totalitarios, fascistas y profundamente negador de la imponderable y no siempre ponderada libertad humana y de los denominados derechos humanos, tolerancia y pluralidad democrática respecto a la diferencia y un sin fin de significantes vehiculazadores de un avance en termino de equidad y justicia social, siendo optimista y posiblemente bastante optimista. En otras palabras las formas de vivir la vida cotidiana en el día a día. En el transcurrir de un día o una semana los sujetos en cuestión en espacios territoriales sin fronteras materiales sino simbólicos y definitivamente, para quien suscribe, imaginario y en pleno siglo XXI: virtuales, vale decir formas alienadas y cercenadas en su capacidad de goce y disfrute total, dialógico y en comunión con otro ser humano sea hombre o mujer o formas novedosas de parejas virtuales o muy reales y ciertas.

El modo de vida como Mercancía: no hay sino un vivir la vida evasiva, lúdica. Intercambiable como mercancía con valor de cambio y valor de uso. Tanto que pudiéramos decir de una tecnología política y de una economía del intercambio de los cuerpos en guettos o espacios cerrados (además permisibles materialmente pero lugares nocturnos signados y allanados de miradas lúdicas y encuentros del primer tipo, por supuesto, los hay de quinto tipo: los virtuales, tecnológicos hasta muy lúdicos con juguetitos incluidos. En fin toda una realización del sentido societario y de vivir en la cotidianidad una violencia simbólica y excluyente que exime la clara conciencia del “estar junto” ya no en esos lugares mencionados. Es cierto que Caracas, Valencia, Maracaibo, Puerto Ordaz y otras ciudades latinoamericanas posiblemente por los procesos tan acelerados de transformaciones hibridas que han sufrido en sus dimensiones de infraestructuras, simbólicas, comunicacionales y materiales, observamos una forma de vivir la sexualidad de las minorías sexuales tan parecidas en sus rituales, comportamientos tribales de aceptación a otros miembros de las tribus post modernas como también de profunda exclusión y competencia entre los sujetos sociales.

La Ventaja de la Metodología Cualitativa: otra designación del comportamiento por la intersubjetividad objetivada no solamente gracias, a un primer nivel intelectual, sino como hermenéutica es ésta calidez o metodología cualitativa, intersubjetividad vivida y testimonial por muchos años no como ejercicio académico sino como proyecto de vida sin perder la rigurosidad que tal aventura más exige: lo constituye la libertad para exponer en una apretada ponencia resultados del convivir gay o con lesbianas o transexuales. Por ello el hecho que la “casa que vence las sombras” en coordinación con las otras instituciones conocidas haya convocado a este encuentro o diálogos de voces plurales constituye un avance para el dialogo plural.

Dimensión Territorial: Considero la posibilidad de que las minorías sexuales contáramos con un espacio territorial como se conocen en otras sociedades muy diferentes a las nuestras en lo que se refiere a la lucha por la igualdad, el respeto, la pluralidad, la tolerancia en marco de un proyecto político liberador no opresivo ni totalista en un lenguaje menos académico pudiéramos decir, mas justo e igualitario en el complejo y complicado campo de los derecho humanos y su necesaria vinculación, repito, con un proyecto político que entre otras cosas se plantea la validación, representación simbólica e ideológica y real de dichas minorías sexuales en la vida política, NO como pienso como mera acotación, y discúlpenme los analistas sociopolíticos de un proyecto externo a la realidad subdesarrollada “de ser” gay, lesbiana o transexual sino que partiendo de un trabajo que habrá que continuar. Todo lo contrario partiendo de esa intersubjetividad interpelada por la razón política dominante. Recuérdese como desde la época de los sesenta lo privado por procesos que estos momentos no vale la pena mencionar, se ha hecho público, y lo publico privado. Las esferas antes del desarrollo vertiginoso de las comunicaciones y las nuevas tecnologías informativas se han hecho o están mas bajo el dominio de lo que M .Foucault llamaba “papnotismo”, la “economía política del placer o dominio del cuerpo”. Como tecnología del control social. Y en esa aparente separación de lo político y lo civil, lo individual y colectivo (categorías de siglos pasados) las sirenas encantadoras de la postmodernidad, las contantes fabricaciones imaginarias, simbólicas y ahora virtuales tecnológicas parecieran estar forcloyundo la necesidad de un nuevo espacio cultural, sígnico, simbólico, material, político, y una virtualidad liberadora de la posibilidad no de ese viejo fantasma colectivo de un orden simbólico no represivo, pan sensualista multidimensional. Se trataría entre otras cosas, de adelgazar pero sin cirugía plástica un orden simbólico, territorial, sígnico, intersubjetivo menos imaginario, lo cual no paraliza la praxis individual y social transformadora, y nos sumerja como Ulises en la Odisea en el seductor canto de las sirenas por muchos ipoids que nos pongamos para impedir escuchar tan seductores cantos.
Superación de la incomunicación: Un orden social, una nueva forma societal, una democracia real donde impere la única comunicación humana posible; el convivir el uno con el otro, una comunión, un dialogo dialéctico entre sujetos parlantes, en pocas palabras: superar en lo cotidiano el mero expresar, consciente e inconscientemente, lo socialmente permitido, en palabras de ese brillante psiquiatra español Carlos Castillo del Pino: EL QUÉ Y CUANTÚM DE LO PERMITIDO COMO COMUNNICABLE EN CUALQUIER AMBITO, o para no dejar atrás a Habermas, una teoría de la” racionalidad comunicativa” que se centre en el dialogo siempre liberador. En palabras de otros, de los viejos pensadores “difíciles”, es decir del Psicoanalista Jacques Lacan: la eficacia simbólica de la palabra (su archiconocida influencia estructuralista de Claude Levis Strauss) en una teorización muy particular que nos ubica como sujetos “parletres”.
Volviendo a centrarme en otras consideraciones sobre el tema que nos ocupa, tal vez por esa “deformación socio antropológica” que nos caracteriza, donde entre otras cosas: “sub-amamos” las vivencias y experiencias de vida que nos constituyen como sujetos individuales, siempre sociales en miras de asirnos a esquemas, marcos de referencias, teorizaciones, autores, paradigmas y una manera de “hacer informes objetivos y, por lo general, muy académicas” lo cual deja por imposición simbólica e imaginario otras construcciones o metodologías de dar cuenta – de lo que creo a estas alturas de mi vida de ser la sociología o ejercer, para ser más modesto el oficio del sociólogo (Bachelart y Passeron).

Mi experiencia o testimonio del estilo de vida escogido, tratando a partir de esta hermosa posibilidad del encuentro al cual estamos asistiendo, de continuarlo sistematizando bien sea en solitario, como por lo general trabaja el científico social cuando no cuenta con un soporte institucional o mejor dicho temeroso de contar con inadecuados interlocutores, me da la fuerte creencia que “la biografía personal es una vía expedita para acceso a los social, una vía de conocimiento de la cultura y la comunicación, como de otros procesos sociales de gran envergadura. Hay que repetirla hasta la saciedad, no para que una mentira se convierta en verdad, sino para irrumpir círculos de investigaciones y estudios que han surgido y están resurgiendo en menor cuantía en Latinoamérica; por supuesto sin excluir el binomio “dominante” en materia de áreas de estudio en lo económico y político. Pero para descarga de la pesadez retórica, dicha contamos, desde la segunda mitad del siglo pasado, con la irrupción, el desborde de los estudios de los procesos culturales, comunicacionales e ideológicos que entre otros logros han puesto sobre el tapete de la discusión, y como axioma investigativa en el campo de las sociologías y otras disciplinas sociales como la cultura se produce en la base material, el trabajo, atraviesa el poder y se instaura o reproduce en la comunicación humana: DICHO EN VIEJOS TERMINOS: CULTURA, COMUNICACIÓN, PODER E INTERSUBJETIVIDAD CONSTITUYEN DIMENSIONES PRIORITARIAS A LA HORA DE CAPTURAR ESE FAMOSO PENSAMIENTO CRIPTICO DEL VIEJO MARXISMO DE LOS AÑOS 70-80 de “lo real como concreto de pensamiento” o a fines de las mencionadas décadas tan difundida en manuales de la denominada “totalidad concreta” o lo inscrito por C. Marx en su brillante libro en el prefacio de “la contribución a la crítica de la Economía política”: lo real como síntesis de múltiples determinaciones, donde –como punto interesante L Althuser trato de actualizar dicha premisa, y formula su tesis de “lo económico como dominante en la ultima instancia”.


nota: agradezco al profesor Oscar Cáceres por permitirme publicar su ponencia dictada en el Evento "Las minorías sexuales (GLBT) en las urbes" ININCO UCV. Octubre 2008

Por razones de espacio dividí la ponencia en partes que iré publicando paulatinamente. Acoto que la ponencia original no presenta ninguna división

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