Poesía

Mariposa llena de hormigas y de bachacos
por Bruno Mateo

Camina por entres neblinosas calles,
el cuerpo reposa en la cama,
ojos que miran y no saben qué ven
un insecto vuela despavorido por el olor que se impregna de carne, huesos y sangre
bello pequeño que se mezcla en los sueños de humo
y el hombre que se despega y no se detiene ante su realidad
el reino de lo onírico alarga sus tentáculos
brazos que recogen,
brazos que asustan al miedo,
interior profundo de lo humano que se confunde con los ruidos de la ciudad
franja divisoria entre esto y aquello.

Camina por entre neblinosas calles,
el hombre, su cama y su sueño,
brota de algún lugar una mariposa brillante con alas de pintas rojas
cubierta de hormigas y de bachacos
la pobre llora,
el hombre pasa,
los bachacos ríen,
el sueño es real,
como un mago prestidigitador sopla las alas
las hormigas y bachacos se vuelan por el espacio,
alas de luces titilan en la suerte límbico del hombre.

Camina por entre neblinosas calles,
de espalda al tiempo y lugar que quedan detrás
el sueño adelante,
el cuerpo en la cama lo ve,
la mariposa va directo a él,
trae consigo la mano amiga sin resto de cuerpo,
la entrega al hombre que una vez la salvo.

Ya no hay caminos ni sueños ni neblinas.
Sólo el hombre acostado en su cama.
Sólo la mariposa se ve.

Caracas, septiembre 2008
SACVEN 9070

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