“No es un juego” más allá de hadas, princesas y dragones.


Por Bruno Mateo
@bruno_mateo
@avencrit

 

El 28 de junio de 2014, Día Nacional del Teatro, es un día de celebración para todos los que decidimos dedicarnos a este noble arte en Venezuela, y la mejor manera de celebrarlo es ir a ver teatro; esta vez escogí ver un montaje para niños y adolescentes del histórico grupo El Chichón en coproducción con una naciente agrupación Cacique producciones, NO ES UN JUEGO escrita por  Carmen Oseches y bajo la dirección de Eliecer Paredes; pieza que se inscribe dentro de lo que hemos llamado teatro tabú, el cual contempla aquellas temas y contenidos que casi nunca son tocados dentro de  los montajes para niños; en esta ocasión el trabajo está estructurado en tres partes o en tres premisas; la primera, la violencia física contra los niños; la segunda ,la violencia causada por los videos juegos y la tercera, el exceso de libertad que algunos otorgan a sus hijos, convirtiéndose, así,  en sus amigos para abandonar sus roles de padres.

La puesta en escena minimalista en una ambientación totalmente blanca cumple el objetivo de neutralizar cualquier referencia  espacio temporal, lo que permite hacer los cambios que requieren cada historia, las cuales fueron desarrolladas a cabalidad. Es una dirección limpia, elegante, precisa que dimensiona el texto en la justa medida de su contenido. La iluminación y la musicalización trabajan en función del montaje.

Las interpretaciones de los jóvenes actores Yuvanoska Rodríguez y César Guarimán muy precisas y bien proyectadas. Sólo una acotación a Guarimán, debe cuidar la proyección de voz, que a veces se perdía el diálogo porque no se escuchaba; sin embargo, sus creaciones de personajes fueron atinadas.

El grupo Chichón brinda la oportunidad a las nuevas generaciones de mostrar sus trabajos, algo por lo cual los felicito, además de que estos jóvenes han empezado con buen pie y nos muestran un teatro para niños y adolescentes que va más allá de hadas, princesas y dragones para abordar la realidad con un significante estético y creativo.

Recomiendo altamente este pieza NO ES UN JUEGO porque es un creación interesante, inteligente y divertida amén que nos enseña una realidad que debe ser cambiada.

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