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public-ARTE. Enero 2012. El artificio del teatro.


Reseña del grupo Teatro del Artilugio
Bruno Mateo


Correo-e: ciudadescrita@hotmail.com

Teatro del Artilugio surge el año 2006 con el monólogo “Sobre el Daño que hace el Tabaco” de Chejov. Fundado con la finalidad de expresar artísticamente nuestra identidad; promocionar y extender el arte genuino del teatro, desde la cultura venezolana y universal; aportar manifestaciones artísticas de calidad a todos los sectores de la sociedad. Es un colectivo teatral de varios artistas, liderado por Carlos Alberto Sánchez y Frank Wiese.

Una peculiaridad de nuestra agrupación es aportar un toque lúdico en todos los aspectos creativos de cualquier montaje o espectáculo. Para nosotros, Artilugio refleja lo más sublime y divertido del hombre: su capacidad de inventar y resolver, de manera simple, complicada o rebuscada; desde la genialidad o el ardid, haciendo milagros con los recursos que tenemos; alquimia del esfuerzo y veteranía en la perseverancia del oficio de plasmar nuestros fantasmas.

Nuestras actividades comprenden la escenificación teatral, animación infantil, cuenta cuentos, mimos, talleres de formación y asesoría teatral para comunidades. Particularmente como cuentacuentos, nos suscribimos a la corriente entre los narradores orales nacionales de ofrecer cuentos y leyendas venezolanas y latinoamericanas, grandes fábulas universales, exaltando nuestra identidad, el fomento y conciencia de valores. En una dinámica lúdica y participativa. En el área de talleres particulares y comunitarios ofrecemos el de “Inicio en el Manejo de Prensa Teatral para agrupaciones emergentes”, de mimo y asesorías específicas y para comunidades.

El teatro infantil, fundamental para nosotros, lo asumimos con mucho orgullo, fruto de una experiencia de muchos años, convencidos de que es un género hermoso, respetable y necesario. Si no hiciéramos teatro infantil, moriríamos de cordura. El teatro para niños, desde el texto inicial hasta el montaje final, debe ser realizado con mucho amor, única manera de asumir este arte; con una clara visión y profundo respeto al niño contemporáneo, su entorno y familia; de sus necesidades y sentimientos, en armonía con nuestro propio niño interno de creadores. Buscamos lo mejor de las técnicas contemporáneas y clásicas del teatro para niños, más nuestra propia locura. Frente a la avalancha del cine animado y la tecnología de los juegos de video, debemos ofrecer un teatro con dramaturgia y montajes de calidad, ingenio, sorpresa y espectacularidad, integrando nuestros valores y tradiciones en un inmenso juego en vivo. Se puede ofrecer valores sin enunciarlos, implícitos en la trama, acciones y parlamentos, lejos de la moraleja aleccionadora y para tontos.

Ejemplo de esto es la primera obra infantil “Las Aventuras del Catire y el Burrito”, versión libre de Frank Wiese inspirada en un cuento de Rufino Blanco Fombona, insigne escritor venezolano. Ofrecemos al panorama teatral infantil nacional, literatura, geografía y valores venezolanos, el amor a la naturaleza. En el cuento, de una manera loca y divertida, y frente al maltrato a los animales, éstos rompen todas las barreras para conseguir su libertad y dignidad, inculcando a los niños que pueden vencer al miedo dentro de uno mismo. Un artilugio loco de nuestra autoría y dieciocho personajes o catorce actores en escena. Es un teatro para el público más hermoso y honesto del mundo, que merece salir feliz de la función.

Próximos proyectos son “Al Unísono” de Elízabeth Schön, “Eclipse de Dos Mujeres” de Frank Wiese y la siguiente obra infantil en proceso de escritura.

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