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Una “RANA ENCANTADA” que cuenta cuentos


por Bruno Mateo


“De lo que rebosa el corazón habla la boca”
I Ching


Narrar es el arte de contar acontecimientos oralmente. Muchas son las personas que han hecho de la narración un modo de vida. A través del tiempo, las distintas culturas, (entendiendo como cultura (del latín cultura), según el RAE en su segunda vigésima edición como: 1. El conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico y 2. Conjunto de manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo) han transmitido sus formas de ver la vida.

En nuestro país, poco dado a la lectura a pesar de los intentos de los distintos gobiernos, existen personas dedicados al arte de narrar, tal es el caso de LINSABEL NOGUERA, licenciada en comunicación social egresada de la UCV desde el año 2005, locutora certificada, con una extensa experiencia como actriz de teatro y televisión y directora de LA RANA ENCANTADA. Esta agrupación se ha encargado de difundir los textos de literatura infantil por medio de la narración oral.

En una entrevista hecha a Linsabel Noguera, por los predios del antiguo Ateneo de Caracas, hoy día UNEARTE tuve la oportunidad de dialogar con la encantadora creadora. Ella explica que cuando se narra un relato se crea un vínculo muy personal entre el o la narradora y los (as) oyentes. La narración oral utiliza elementos del teatro clásico, pero se aleja de éste en tanto no hay una elaboración de un personaje como tal, a la vez que se rompe con la tradicional cuarta pared. Lo que se pretende es hacer una relectura de lo que se cuenta. Hay una serie de imágenes compartidas. Los cuenta cuentos (como se les llama) relatan historias que parten desde la primera persona, o sea desde el “yo”. Ella acota que, en su experiencia como actriz, en comparación con la narración oral hay una diferencia en cuanto a la estructura de la “performance”. Aquí se permite un margen de improvisación.

A la pregunta: ¿por qué haces narración oral? Noguera responde que pretende rescatar la palabra que se escucha, hay un rescate del espacio público. El contar cuentos abre un espacio temporal que nos lleva directamente a un sosiego, lo que, a su vez, permite una verdadera comunicación humana. Se pretende crear una atmósfera para sentirnos bien y para relacionarnos mejor. Ella comenta ella como directora de LA RANA ENCANTADA promociona la lectura porque lleva los libros en físico y los niños y niñas pueden tocarlos, verlos, leerlos. Esto les detona la imaginación y la curiosidad. Muchas veces algún niño (a) se le acerca y le pregunta ¿me puedes prestar el libro? Y por supuesto, esto incentiva a la lectura y al libro como producto cultural para la transmisión de saberes.

Su experiencia como “cuenta cuentos” comienza en “tierra de nadie “cuando estudiaba pregrado en comunicación social en la UCV. Allí se hacía narraciones orales bajo el nombre de “CUENTOS BAJO LAS SOMBRAS” y desde allí no ha parado.

Dentro de su experiencia, la narradora ha introducido ciertos elementos teatrales para apoyar su trabajo y su pasión como la música. Es necesario crear en los niños y niñas un suspenso en la narración.

Para finalizar esta entrevista, Linsabel Noguera apunta que ella considera que dentro de los institutos de formación actoral se debería contemplar la narración oral porque esto permite indagar sobre los orígenes del teatro, a la vez que se explora en el teatro en espacios no convencionales. La narración oral es una manera diferente de explorar el público.

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