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Giselle

Complejo cultural Teatro Teresa Carreño. Caracas, Venezuela
por Bruno Mateo

El pasado domingo 10 de agosto de 2008 tuve el inmenso placer de ver a la pieza de ballet clásico de estilo romántico GISELLE original de Jean Coralli y Jules Perrot, inspirado en una leyenda germánica recogida por Heinrich Heine, con coreografía de la gran bailarina cubana ALICIA ALONSO y la participación del grupo de ballet del Teatro Teresa Carreño en cónsona relación con el Ballet Nacional de Cuba. Debo empezar diciendo que me sentí maravillado no sólo por la calidad total del espectáculo, sino por haber visto una representación baletística completa en Caracas. En esta ciudad, capital de uno de los países miembros de la OPEP (OPEC) y uno de los mayores productores de petróleo en la Tierra, casi no existe tradición cultural en esta área. Por muchos años este género estuvo abandonado. El ballet en Venezuela ha logrado sobrevivir (oígase bien: SOBREVIVIR) gracias a la voluntad férrea de los amantes y ejecutantes de este "deporte" (deporte como sinónimo de disciplina) artístico. He aqui mi doble satisfacción.
Yo llegué al Complejo Cultural Teresa Carreño acompañado de mi querida Madre a eso de las 5 pm. La presentación estaba pautada para una hora después. En principio, pensé que no había mucho público, entonces me pregunté la razón por la cual, una semana antes, cuando compré las entradas, me mostraron las butacas que quedaban en venta, y me acotaron que casi estaban todas vendidas. Después adentro, sentado junto a mi mamá, cuando en el teatro se empezaron a ocupar los asientos paulatinamente hasta alcanzar un lleno total me percaté y obtuve la respuesta a mi interrogante : los venezolanos (as) no hemos perdido la mala costumbre de llegar un "poquito" tarde a la hora señalada. ¿Esto no repercutirá en la desorganización en que se encuentra, no de ahora, todo el aparato burocrático del país?. Nuestro asientos se ubicaban justo detrás del foso de la orquesta. Yo estaba a escasos 2 mts. del joven Director de la Orquesta Sinfónica Gran Mariscal de Ayacucho, agrupación que se encargó de la ejecución de las partituras de la música de GISELLE, original de Adolphe Adam. Yo les podía ver las canas hasta las calvas y los diferentes estilos de peinados de las cabezas de los (las) violinistas, fagotistas y flautistas. Para mí, fue fascinate estar tan cerca de la orquesta, porque ví cómo el director y los músicos ejercían su profesión y su arte. Era como otra representación en paralelo a la coreografía.
El público...¡Sí!... El público. Verdaderamente frívolo y vacío. Lo digo en líneas generales . En la entrada, antes de comenzar, la gente con una actitud de prepotencia intelectual. Una especie de, como decimos los venezolanos (as) "echonería" que raya en lo vulgar y "chabacano". Menos mal que la magia de la coreogarfía logró extinguir estos aires.
La ejecución por parte de la bailarina venezolana Cristina Gallardo en el papel de Giselle y del bailarín cubano Yoel Carreño como el personaje de Albretch fueron impecables. No se quedaron atrás la bailarina venezolana que hizo el rol de Mirtha, reina de las Willis Alejandra Martínez y del bailarín venezolano Ricardo Rodríguez como Hilarión.
Esta historia romántica contada por medio del ballet con una cuidadosa y artística coreografía de la maestra del ballet de origen cubano Alicia Alonso se mantendrá por siempre en la memoria de los que logramos ver esta función de GISELLE, igualmente que quedará como una impronta en la historia del Ballet en Venezuela.

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