Semana de Caracas

El pasado jueves 17 de abril de 2008 fui a ver un espectáculo que se presentaba al aire libre en la Plaza de la Candelaria en Caracas, lugar muy cercano a Bellas Artes y en donde habita una gran cantidad de inmigrantes españoles. Se está celebrando la semana de Caracas. El espectáculo incluía recital de poesías con tendencia de izquierda, estatuas vivientes, un mimo (bastante gracioso, con muy poca técnica), un circo nómada llamado el circo del Sol compuesto por venezolanos y argentinos, y un grupo de baile de tango. Todo comenzó a las cinco en punto de la tarde, como el extraordinario Canto a Ignacio Sánchez Mejías de Lorca. El lugar estaba repleto de gente, con sus caras llenas de alegría. Los chamos y chamas corrían desahogando su encierro en los apartamentos. No había un sólo vendedor ambulante o buhonero. Eso es algo que debemos agradecernos. Los espacios públicos están empezando a convertirse en espacios comunes y no propiedad de algunos que en su mayoría son extranjeros( no soy xenofóbico). las poesías fueron recitadas con pasión y con acordes de guitarra como fondo. Al final una mujer salió espontáneamente a declamar un poema de su autoría. Un poco cursi y tal vez sin ningún elemento academicista, pero con un sentimiento tan poderoso que traspasó los muros de la indiferencia de los oyentes. Para mí eso es lo poético sin excluir a los formalistas. Luego se presentó el circo del Sol. Hicieron malabares, trabajaron con bicicletas, trapecios y con la técnica de la tela, que consiste en dos grandes pedazos de tela agarrados de un andamio en donde los interpretes se agarran a ellas y se elevan para dar vueltas y toda clase de piruetas guindados en las telas. Ojalá que pudiera hacerlo. Fue algo muy hermoso. Creo que estas manifestaciones callejeras están ganándose un puesto en el gusto de los caraqueños. Creo que estamos cansados de ver obras de teatro encerradas en un cuarto cuadrado negro. Las infraestructuras diseñadas para la representación teatral pareciera que no responden a esos vasos comunicantes con los sentimientos y percepciones del público. La dramaturgia que se lleva a escena solamente reflejan un mundo burgués y peor aún con una realidad ajena a la nuestra. Casi todos los textos son de autores y autoras en su mayoría extranjeros (repito: no soy xenofóbico). Creo que los hacedores de teatro y televisión en Venezuela no se montaron en el tren de los cambios y eso lo demuestra los espectáculos que se presentan fuera del circuito formal de la cultura como el que tuve la suerte de ver y sentir ese día. Poesías, malabares, circo, pantomima y tango hicieron de la plaza un lugar mágico y refrescante. Espacio y tiempo perfectos para la imaginacción.

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