Ir al contenido principal

Desde mi butaca: Los transexuales también piensan


Los transexuales también piensan.
por Bruno Mateo


Obra: Novia en rojo
Autor: Edgar Moreno Uribe
Dirección general: José Gregorio Cabello
Actor: José Gregorio Becerra
Grupo: Teatro del Baco.
Fecha: domingo 29 de enero de 2012.
Lugar: sala de teatro 2 del Celarg, Altamira, Caracas.

Si un ser humano en una sociedad regida por un sistema cultural preestablecido y, que cumple con la normativa, muchas veces entra en conflicto hasta tal punto de querer cambiar los cánones, qué será de aquellas personas que ni siquiera se ven cómodas con su propia identidad de género; esta es la premisa del montaje de Novia en rojo del periodista Edgar Moreno Uribe, quien utiliza la vida del escritor (en sus primeros años) y luego escritora merideña Esdras Parras (1930-2012) para indagar en el mudo de la transexualidad, casi siempre, estigmatizado por la cultura heterosexista. El texto que está escrito en el género del reportaje-crónica hace que el montaje de la pieza sea distinto a lo que nos tiene acostumbrado el negocio actual del teatro venezolano (en la mayoría de los casos) donde se exige que aparezca una persona que actúe en televisión y cuyo texto, a juro, nos haga reír.

El trabajo de puesta en escena de José Gregorio Cabello es clásico, movimientos pausados, planta de movimientos básica, en forma triangular, el manejo del personaje Esdras fue tratado con mucho respeto, sin amaneramientos exagerados ni nada de “plumas y lentejuelas” muy acordes a la realidad ficcional de “Esdras” quien era una escritora intelectual, tal vez, se podría incluir más actividades para darle más dinamismo al montaje. El juego entre la actuación en vivo con la actuación en video está dentro de la actualidad que exige la utilización de imágenes y sonidos virtuales para atraer la atención del espectador. El primer acierto que tuvo Cabello fue la escogencia del actor José Gregorio Becerra por el parecido a la poeta Esdras Parras. Aquí se debe felicitar a Becerra por la respetuosa y digna interpretación del transexual intelectual venezolano.

El discurso de Moreno Uribe, a través de su personaje, es áspero para los oídos porque te lleva, justo a la raíz del problema de la doble moral y de la apariencia. Es interesante ver cómo a Esdras, quien pertenecía al círculo intelectual del Consejo nacional de la cultura y de pensadores de avanzada, que se supone son mentes abiertas a las revoluciones culturales y que son proclives a los cambios, se le censuró y se le criticó mordazmente, haciendo que ella, se refugiará en el poder intelectual que tuvo porque mucho de sus “amigos” le dieron la espalda cuando decidió cambiarse de sexo en Londres a la edad de los cuarenta y pico. Venezuela no estaba preparada, ¿lo estará hoy día?, para asumir la transexualidad en alguien inteligente y preparado en literatura y filosofía de la Ucv. El montaje atinó en el proceso de la construcción del personaje, el cual fue estudiado e investigado mucho antes de su presentación al público, eso se nota en el producto final.

Puedo concluir que este montaje es diferente, no hay que ir con ninguna predisposición de ver lo que se quiere ver, Se hace necesario abrirse, primero, a un texto dramático que laxa con la crónica reportaje y el periodismo de investigación, segundo a un transexual inteligente, culto y que va más allá de las etiquetas de la sexualidad.

Esta es una puesta para ser comentada porque se hace necesario que el Estado venezolano asuma, de una vez y por todas, una ley que proteja a la comunidad sexodiversa.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
EXITO JOSE GREGORIO BECERRA TE FELICITO ORGULLOSA DE TU TALENTO QUIEN TE QUIERE EMEILY CONTRERAS
José Gregorio Cabello ha dicho que…
Muy buenas tus apreciaciones, Bruno. Es grato saber que la escencia de la propuesta es recibida y sirve de caldo para el pensamiento. Gracias mil en nombre del equipo de Novia en Rojo.

Entradas populares de este blog

Cuentos de tío tigre y tío conejo.

PRIMER CUENTO:TIO CONEJO COMIENDO ALMENDRÓN, EN LA SELVA.

Tío conejo sentado en el suelo, golpea unas pepas de almendrón, para sacarle las almendras y comérselas. Cuando de repente se aproxima por detrás tío tigre y exclama con voz ronca y fuerte: Ajá! tío conejo, así te quería conseguir. Te dije que me la ibas a pagar, por tantas travesuras que me has hecho. Ahora si es verdad que nadie te va a salvar. Hoy serás mí almuerzo! Te voy a comer!

TIO CONEJO SORPRENDIDO

Tío conejo se levanta sorprendido, pero de inmediato piensa como va librarse de esta situación tan comprometedora. Y con su acostumbrada picardía exclama: Caramba, tío tigre, usted va desperdiciar la oportunidad de comerse un manjar tan exquisito, por comerse este pobre y famélico conejo. Intrigado tío tigre exclama con cierta elocuencia:¿ A qué manjar te refieres? ! Contéstame! antes que clave mis colmillos sobre tu cuerpo: Tío conejo responde, señalando hacia el suelo: A estos sabrosos almendros. Tan sólo tienes que golpea…

¿Los analfabetas o analfabetos?

En nuestra literatura oficial y pedagógica es frecuente hablar de los analfabetas. No es raro que se diga" Ese profesor es un analfabeta", lo cual parece una "contradictio in terminis", y en realidad no siempre lo es. En 1907 escribía Manuel Díaz Rodríguez en carta a Gil Fortoul (Entre las colinas en flor) : "Pizarro, analfabeta"... Y en 1909 Rómulo Gallegos ( Una posición en la vida): " nuestros analfabetas preceptores".
El mismo uso de analfabeta en masculino se ha señalado en Colombia, México, Guatemala, Nicaragua, Puerto Rico, Cuba, Perú, Chile, etc. Pero en el castellano general se dice: " Juan es un analfabeto"; María es una analfabeta". El latín tardío formó, con raíces griegas, la palabra analphabetus para designar al que no conocía ni las letras: De ahí el analfabeto moderno, documentado en castellano ya en 1609. ¿ Cómo se explica entonces esa difundida forma en -a para el masculino?
Sanín Cano, en la Revista de Indias de 1…

Las diez grandes mentiras del teatro infantil

Las diez grandes mentiras del teatro infantil

Armando Carías

Mentira nº 1: “El niño es un espectador muy exigente”.

Si esto fuera verdad, no tendríamos que estárselo disputando al monstruo televisivo, al cine basura y al teatro infantil farandulero. Nuestros niños y niñas están tan alienados como los adultos que conforman su entorno y obedecen a los mismos códigos de la superficialidad y el mal gusto que han aprendido de los medios de
comunicación de masas. Suele señalarse, como argumento que refuerza esta mentira, el hecho de que el niño, en su sinceridad, se desconecta y hasta sabotea un espectáculo que no “lo atrapa”, indicativo-según parece-de su “alto nivel de exigencia como espectador”.
Creo que se confunde “exigencia” y sentido crítico con simple fastidio. El que un niño no “se conecte” con lo que sucede en la escena, no necesariamente es reflejo de su capacidad de discernimiento ni de la evaluación consciente de lo que pueda estar presenciando.
De hecho, con frecuencia somos te…